Estados Unidos aceptó ayer la victoria del presidente venezolano, Hugo Chávez, en el referendo que buscaba sacarlo del poder.
El Departamento de Estado se unió al Grupo de Amigos de Venezuela en “reconocer los resultados preliminares del referendo y en tomar nota de que muestran que el presidente Chávez ha recibido el apoyo de la mayoría de los votantes”, dijo el portavoz Adam Ereli.
El Gobierno estadounidense insistió, sin embargo, en su pedido de que las denuncias de fraude realizadas por la oposición sean investigadas.
“Obviamente existen aún algunas preocupaciones sobre unos problemas en la votación (...) Llamamos al Consejo Nacional Electoral (CNE) a permitir la realización de una auditoría transparente y dejamos sentado que es importante enfrentar y resolver estas preocupaciones para la reconciliación nacional”, dijo Ereli a periodistas.
Aunque Washington no felicitó a Chávez, sí indicó que “éste es un final importante a la crisis política venezolana”.
Habrá auditoría
Haciendo eco a las demandas de la oposición y otros sectores que exigen una revisión del referendo para la tranquilidad de la población, el ex presidente estadounidense Jimmy Carter anunció que en Venezuela hará una auditoría sobre una muestra de la votación.
Agregó, sin embargo, que “no hay indicios” del fraude denunciado por la oposición en el proceso.
Que se hagan todas las auditorías
El Gobierno venezolano no tiene ningún inconveniente en que se hagan todas las auditorías del mundo al referendo que ganó el presidente Hugo Chávez, explicó el vicepresidente José Vicente Rangel.
Si el Consejo Nacional Electoral quiere, que se hagan todas las auditorías del mundo, nosotros no tenemos ningún inconveniente, es más, las auspiciamos, porque no tenemos nada que temer y estamos conscientes de que no hubo la más elemental prueba de fraude,
dijo Rangel en rueda de prensa.
Negamos el fraude (denunciado por la oposición) subrayó Rangel pero no negamos la posibilidad de que se investigue.
Rangel indicó que Chávez le había encargado la responsabilidad de iniciar un proceso de diálogo con sus detractores, pero aclaró que hasta el momento no ha habido contactos.
Niegan compra de votos
Rangel calificó además como ofensa la denuncia del cardenal Rosalio Castillo Lara de que el oficialismo pagó 60 dólares a electores para que votaran a favor del presidente Chávez.
Rangel llamó a la ponderación a algunos miembros de la Iglesia católica que están actuando como si fueran activistas de partidos políticos. El vicepresidente se refería a declaraciones formuladas ayer por el cardenal Castillo Lara a Radio Vaticano, reproducidas
por la prensa venezolana.
Rangel insistió que quiere ver presos a los que aparecen disparando en el suceso del lunes, cuando varias personas abrieron fuego contra una manifestación opositora en la Plaza Altamira, del este de Caracas, con saldo de un muerto y varios heridos, uno de ellos un diputado.
No me importa si son del Gobierno o la oposición, son criminales, apuntó Rangel.
No queremos terroristas en Venezuela, agregó.
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