Un joven vendedor de sorbetes fue asesinado ayer a las 2:30 de la tarde cerca de un centro comercial en San Salvador. La razón: se negó a pagar a tres pandilleros de la 18 un “impuesto de guerra”, según informaron fuentes de la Policía.
La víctima, José Luis Lobato Guardado, de 25 años, se dedicaba desde hace varios años a vender sorbetes en esa área comercial de la ciudad.
Testigos dijeron que tres pandilleros interceptaron a Lobato Guardado para pedirle dinero. Tras negarse a pagar, la víctima fue atacada a tiros con una pistola calibre 9 milímetros.
La Policía capturó por el crimen a tres sospechosos identificados como Mauro Águila Reyes, de 22 años y alias “el Chato”; José Sosa Miranda, de 20 y alias “el Scrapy“; José Martínez Mármol, de 28 y alias “el Perico”, y Marco Antonio Romero Martínez, de 42.
Testigos que se encontraban en el lugar del ataque fueron quienes identificaron a los sospechosos, aseguró una fuente policial.
Principal sospechoso
Las investigaciones señalan al “Chato” como la persona que disparó contra el sorbetero. El pandillero aceptó ser propietario del arma homicida, la cual, además, no está matriculada.
Todos los detenidos armaron coartadas contradictorias. Martínez Mármol, por ejemplo, dijo que no conocía al “Chato”, aunque los testigos los vieron exigir dinero juntos a buseros, microbuseros y vendedores de la zona.
Martínez Mármol dijo que buscaba una batería para su celular, pero también huyó junto al “Chato” y al “Scrapy” tras el ataque mortal contra Lobato Guardado.
Según el testimonio de una persona entrevistada por la Policía, los tres sujetos detenidos y una mujer joven pedían los “impuestos” desde la mañana de ayer.
Supuesto pastor entre los detenidos por el crimen
La Policía capturó al pastor de una Iglesia evangélica radicada en Montelimar, Olocuilta, departamento de La Paz, como sospechoso del crimen de José Luis Lobato Guardado.
El religioso fue identificado como Marco Antonio Romero Martínez, de 42 años.
Una miembro de la seguridad del centro comercial contribuyó en la identificación de los tres pandilleros, quienes son miembros de la 18, dijo la PNC.
El presunto pastor, según la Policía, intentó arrebatar a la vigilante un maletín donde el Chato, uno de los mareros detenidos, escondió el arma homicida y el dinero robado al sorbetero asesinado.
La miembro de la seguridad privada contó su versión a la Policía sobre la intervención de Romero Martínez.
La Policía detuvo al presunto pastor en vías de investigación.
Argumentos del pastor
El supuesto religioso dijo que una señorita lo había atacado sin razón alguna cuando él se bajaba de un bus de la ruta 29, en la zona de los hechos. Yo iba al Seguro Social a renovar mi pensión , dijo. Supuestamente lo empujó
una mujer, quien resultó ser la miembro de la seguridad del complejo comercial capitalino.
La Policía presentará cargos de encubrimiento contra el detenido.
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