Todo estaba listo para que los niños del Hospital Benjamín Bloom pudieran presenciar una obra de teatro, parte del repertorio del Festival Internacional de Teatro Infantil (FITI).
Un inesperado apagón de luz retrasó por un tiempo la presentación. Mientras niños de las más diversas edades se agolpaban en la zona de la cafetería del nivel 3 del edificio.
La obra a presentar, “Amigos en busca de Warapeuma”, iba a ser desarrollada por actores y títeres.
Reacciones diversas
Óscar Fuentes, uno de los organizadores del FITI y miembro de Club Activo 20-30, afirmó que al llevar el teatro a los niños del Bloom se cumple uno de los objetivos del evento.
“Se trata de traer el teatro a niños que no pueden asistir a una sala”, explicó.
Caritas llenas de expectativas se pegaban al teatrino de donde saldrían los títeres. La sorpresa fue cuando quien saltó a escena no fue un títere, sino una actriz disfrazada de gata.
Con un “¡miau!” imponente empezó la obra.
La obra trata sobre tres amigos (un ratón, una gata y un perro) que buscan Warapeuma, ya que el ratón, Alcantarilla, busca a su familia en ese lugar.
Warapeuma es descrito como un lugar de ensueño.
A lo largo de la obra, los niños rieron, atendieron y participaron con fervientes gritos a las preguntas de los personajes.
Algunos, los más pequeños, se asustaban con los elaborados trajes y maquillaje de los actores.
Felipe Zúniga, representante de Teatro Cofradía, expresó: “El público de los niños de hospital o casas hogares son siempre funciones especiales. Para nosotros son más emotivas que el resto”.
Según Óscar Fuentes, los convocados a esta presentación eran primeramente los pacientes de oncología. Pero la invitación estaba abierta a los demás niños.
Xinia Marcela, médico interna del hospital, comento que este tipo de actividades eran beneficiosas, ya que la salud mental y física siempre tienen que ir a la par.
Mientras, en los rostros de los niños las sonrisas se dibujaban, porque aunque sea por un corto tiempo, ellos también habían estado en Warapeuma.