“Los miércoles de poesía”, que organiza la fundación Alkimia y tiene como nido Los Tacos de Paco, tuvo su edición 111 con un menú foráneo casi en su totalidad.
“Tuvimos a 142 visitantes, pero son sólo los que contamos hasta cierta hora de la noche, hasta que terminó la actividad; luego hubo más y más visitantes”, señaló Héctor Ismael Sermeño, organizador del evento y coordinador de Alkimia.
En efecto, las mesas lucieron abarrotadas y la carpa que se instaló para proteger de la lluvia a los comensales y “versoescuchas” se quedó pequeña ante el agua repentina y ante la cantidad de gente.
Además, otro punto que le dio salsa al asunto de Los Tacos de Paco es que, aunque los invitados eran Manuel Nieto (Panamá), Lucía Estrada (Colombia), Adnan Ozer (Turquía), Sandile Dikeni (Sudáfrica), Lin Shen-Bin (China) y Enrique Campbell (El Salvador), al lugar se dieron cita la mayor parte de versadores extranjeros del festival, luego de terminar otras lecturas simultáneas en otros puntos de la ciudad.
El Atrio, tímido
Un día después, otra jornada de poesía tuvo lugar en la nocturnidad de El Atrio.
Con mayor oscuridad y con menos presencia de público y de poetas, la lectura de El Atrio fue más gris que otra cosa.
Armando Alanis (México), Adnan Ozer (Turquía), Marcos Rodríguez (Puerto Rico), entre otros, fueron el menú poético.
Sin embargo, Nora Méndez, también poeta: “Creo que ha sido valiosísimo el evento, incluso aquí, con menos gente”.
Las noches, los colegios, las bibliotecas, los parques, los bares... todos, recintos de la poesía gracias al III Festival Internacional, fueron testigos de las voces y los versos más disímiles. Y la poética tuvo su chance en la realidad urbana nacional.