El caso de 63 trabajadores despedidos que mantuvieron sentados y en discusión a representantes del Seguro Social y del sindicato de trabajadores concluyó ayer tras la firma de varios acuerdos.
Jorge Mariano Pinto, director del ISSS, y Ricardo Monge, secretario general del STISSS, plasmaron sus firmas en el documento que respalda los compromisos de ambas partes.
Como testigo de honor del pacto estuvo la procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, Beatrice de Carrillo.
Según los acuerdos, de los 63 ex empleados que fueron despedidos por faltas graves 11 reingresarán el 18 de octubre bajo varias condiciones.
Una de ellas es que entran manteniendo la antigüedad, los que no han recibido indemnización ingresarán a lugares de trabajo donde sean requeridos según las necesidades del ISSS.
También, conservarán el mismo sueldo y categoría que tenían antes de salir.
Otros 27 ex trabajadores entran en una bolsa de trabajo y serán llamados según las necesidades del ISSS, previo evaluaciones.
Cuatro más serán indemnizados y el resto quedan fuera de la institución por considerarse casos graves que no se someten a ninguno de los beneficios.
Según el pacto, el STISSS vigilará el proceder de quienes reingresan y aplicará la cláusula 172 del Laudo Arbitral relacionada con solución de quejas y conflictos.