Ni el malestar en su garganta, ni la amenaza de lluvia que no desapareció en toda la mañana, y ni siquiera las cuatro llantas que hubo que cambiarle a su bicicleta antes de la competencia impidieron que la santaneca Evelyn García se llevara ayer los máximos honores en la persecución individual.
La primera competencia de la Vuelta Ciclista femenina a El Salvador se vivió con intensidad en el Velódromo Nacional, sobre todo porque Evelyn arrasó con los cronómetros y ganó con holgura, con tiempo de 3:57.85. Fue la única que rebasó la barrera de los cuatro minutos. Su rival más cercana, la mexicana Rosario Peralta, hizo 21 segundos más.
La tercera posición fue para su compañera de equipo, la alemana Tanja Hennes, que cronometró 4:19.47.
Con la adrenalina a tope
La nacional pertenecía a la penúltima pareja que participaría en la persecución. Antes de la competencia pasó la angustia de que uno de los tubos de su bicicleta se pinchó y hubo que cambiarlo. Se volvió a pinchar y así, dos veces más. El último fue bueno y ya no dejó escapar el aire.
En la persecución, la compañera de Evelyn fue la italiana Daniela Fusarpoli, de quien se tenía gran expectación. Y quizá esa presión hizo que García iniciará con gran velocidad. Pero luego se fue estabilizando y mantuvo una constante de 26 segundos por vuelta (la competencia era de nueve vueltas).
La adrenalina la mantuvo siempre en buena posición y, en la octava vuelta, logró sobrepasar a su compañera y rival.
Para entonces, todo parecía indicar que lograría el mejor tiempo hasta ese momento y Evelyn estaba tan emocionada que alzó los brazos en señal de victoria aún cuando faltaba la alemana Hennes, que no era una rival débil. Sin embargo, hizo mayor tiempo y quedó tercera.
La malla amarilla
La primera llamada que recibió luego de la competencia fue la de su mamá. “Hola, mamacita... Corrí con la bicicleta en mi pecho y eso me dio fuerza. Voy a llegar con el suéter amarillo a Santa Ana”, le dijo aún emocionada. Esa bicicleta de la que habló es un dije que su madre le regaló y que llevó en su cadena durante toda la competencia.
Aunque la santaneca demostró ayer que sabe mover el pedal, aún falta trabajo por bajar su tiempo, que en los Juegos de Atenas fue de un segundo menos que ayer. Ahora buscará conservar esa malla de ganadora.