Lápiz en mano y jugando a crear unas matemáticas al estilo del ábaco —con sumas y restas— y moviendo cuencas para cuadrar cifras. Así comenzó la negociación para reducir el precio de construcción del puerto de La Unión.
Ayer, los representantes y equipos técnicos de Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) y el consorcio belga-japonés TOA-Jan de Nul tuvieron el primer encuentro, tras recibir la autorización del Banco de Cooperación Internacional del Japón (JIBC, siglas en inglés).
El JIBC autorizó al país negociar en una primera instancia con la firma que presentó la oferta más baja en la licitación de la megainfraestructura.
De no resultar exitosa esta negociación, el banco tendría que autorizar pasar a negociar con la segunda firma que ofertó más bajo en el proceso.
“No sabemos qué pasará ni cuánto tardará la negociación, pero esperamos finalizarla antes de diciembre y comenzar a construir el puerto en el primer trimestre del 2005”, afirmó Miguel Ángel Salaverría, presidente de la autónoma.
El proceso de la negociación es permanente, los equipos se reúnen y van estudiando rubro por rubro y analizando cuáles son aquéllos que pueden reducirse y en cuánto.
Salaverría dijo que ayer ya se comenzaron a identificar algunos rubros, pero no detalló cuáles.
Una oferta ya rebajada
El consorcio TOA-Jan de Nul resultó el mejor oferente en la licitación para la construcción del puerto, pero la cifra ofertada, de 150 millones de dólares resultó ser muy alta para los recursos con que contaba el país.
Tras un primer estira y encoge y adecuación de ciertos costos se logró que la oferta se bajará a 139 millones de dólares. Una nueva revisión y la última cifra dada fue de 133 millones dólares.
Sin embargo, esa cifra obliga a CEPA a hacerse cargo de conseguir la arena para hacer el relleno del puerto, por lo que sigue siendo considerada muy elevada.
“Buscamos una cifra aceptable para el país, pero cuál es ésa no puedo decirlo en este momento. Se sabrá cuando se mire y termine el proceso”, agregó el presidente de la entidad.
El Gobierno tiene únicamente cerca de 125 millones de dólares para la construcción del puerto, incluida la partida que el país debe aportar para maquinaria.