Portada
 
  Lo del día
  Nación
  Gran San Salvador
  Mundo
  Departamento 15
  Economía
  Departamentos
  Opinión Editorial
  Deporte
  Fútbol Nacional
  Cultura
  Vivir
  Fama
  Extremo
  LPG Datos
  Especiales
  Especiales
  Zona Multimedia
  Archivo
 
  Enfoques
  Dominical
  La Tribuna
  El Heraldo
  El Economista
 


Regresar a Gran San Salvador


Gustavito y su lento proceso de adaptación

Geovanny Ábrego
gransansalvador@laprensa.com.sv

Las autoridades del parque se muestran optimistas del proceso de adaptación a su nuevo entorno.

Imprimir esta nota Enviar esta nota Opinar sobre este tema


Optimismo
“A Gustavito no le veo ningún riesgo de salud, está en un proceso de adaptación que se va a ir sacando con éxito si mantenemos las normas de cuarentena”, dijo Jorge Porras.

Comida y estrés

 

El hipopótamo aún debe adaptarse a los ruidos que se generan en los centros escolares aledañas.

“No es que los niños sean culpables, pero el ruido es un problema para el animalito; los alumnos, jugando, lanzan pelotas, y todo esto le crea cierto grado de estrés”, dice Jorge Porras.

Gustavito probó ayer la harina de maíz y dos de los cuatro zacates que le sirvieron. No obstante, sigue comiendo menos de lo que precisa un animal vegetariano que pesa alrededor de 1 mil 500 libras.

Gustavito, el hipopótamo sucesor de Alfredito, cumplió ayer una semana en El Salvador, y aún no se ha adaptado. Tras cuatro días sin comer nada, el miércoles comenzó a probar el zacate. Desde ese día, come, pero mucho menos de lo que ingería antes de llegar al zoológico.

La madrugada de ayer viernes, las autoridades del parque optaron por ofrecerle cuatro tipos de zacate y harina de maíz amarillo traída desde Guatemala. Por la mañana, comprobaron que había comido unas ocho libras de zacate de dos variedades, y seis de la harina.

Son las primeras seis que ingiere en una semana. En el Auto Safari Chapín, su anterior hogar, en ese mismo período habría engullido más de 100.

No obstante, las autoridades del zoo no abandonan su discurso: esto es “normal” en un proceso de adaptación.

Jorge Porras, coordinador técnico del parque, lo ilustra: “Es un proceso lento en el que al principio se sintió como capturado, y listo en la sartén de a saber qué depredador”.

Por eso, explica, Gustavito se sumergió en el agua nada más llegar, “el único lugar que lo hace sentir seguro”. En raras ocasiones ha salido.

Pero ahora, cuenta Porras, “ya sale y come aunque sea de noche”. Su opinión coincide con la del vigilante que pasa frente al recinto del hipopótamo: “Lo he visto de noche, pero rapidito se mete al agua”.

La barrera colocada es para que el animal no vea personas y que sienta que en el lugar no corre peligro. “Una vez deje de sentirlo, se motivará a buscar alimento, pero creo que con miedo hasta las personas dejan de comer”, manifestó Porras.

Tanto el coordinador como el director, Mario Guevara, señalaron que es “tolerable” el hecho de que haya pasado cuatro días sin comer “debido a su gran reserva de grasa”, que le permite pasar este tiempo sin que le genere problemas de salud. El veterinario del zoológico La Aurora, de Guatemala, coincide en este punto, pero tiene su propia visión (ver entrevista).

El mensaje de tranquilidad es claro, tanto como que Gustavito ha pasado ya una semana con muy pocos aportes nutritivos. “Yo veo bien al animalito, y creo que no hay ningún problema”, agregó Porras. Habrá que confiar.



[ENTREVISTA con Gustavo González]

“Cuatro días sin comer es normal”

Gustavo González, veterinario del zoológico La Aurora, de Guatemala capital, tampoco ver mayor problema en que Gustavito no haya comido en cuatro días.

¿Le parece normal que un hipopótamo pase cuatro días sin comer?

Sí, es normal. Todo traslado en cualquier animal provoca cambios que generalmente repercuten en muchos aspectos y uno de ellos es la falta de apetito. El animal está bajo estrés y hay que ver cómo se le ayuda para que se acople al cambio, porque no tiene la capacidad de razonar y decir “bueno, me trajeron para acá por esto y por lo otro”. Siempre les afecta por más parecido que pueda ser el zoológico.

Aunque, a diferencia del Auto Safari Chapín, aquí el recinto está en medio de la urbe y junto a una escuela.

Eso le afecta también porque la bulla es una impresión nueva que tiene que ir asimilando.

¿Cuántos días podría pasar sin comer?

Es complejo, y va a depender de si por lo menos está tomando agua. Afortunadamente, tienen una buena reserva de grasa en su piel, y ahorita ha de estar metabolizando esa grasa y convirtiéndola en energía y en nutrientes. Considero que podría pasar hasta una semana quizás, depende de su condición, porque no lo conozco, pero no podría llegar a uno o dos meses. A menos que sea un adulto, con unas reservas de grasas increíbles, y bajo otras condiciones, me arriesgaría con una semana, si fuera mío.

¿Cuánto tiempo cree que puede necesitar para adaptarse?

Es muy variable, va a depender de él, del manejo que le den, de las condiciones y de todo lo que a él se le ayude para asimilar.




Agua Caliente, riqueza entre montañas

   


[ Portada | Nación | Economía | Departamentos | Gran San Salvador | Mundo | Deporte]
[ Fútbol Nacional [Opinión Editorial | Cultura | VivirFama | Extremo | LPG Datos | Especiales]
[EnfoquesRevista Dominical | La Tribuna | El Heraldo ]

© Derechos Reservados : 1997 - 2004   | Aviso legal |   Escríbanos