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Las históricas elecciones presidenciales de Afganistán
concluyeron hoy ensombrecidas por las denuncias de 14 de los oponentes
del actual presidente interino, Hamid Karzai, quienes declararon los comicios
nulos por las presuntas numerosas irregularidades registradas en varios
centros electorales.
Los 14 candidatos anunciaron en Kabul que no reconocerán los
resultados de las elecciones ni el futuro gobierno. "Esa es nuestra
decisión definitiva", dijeron en un comunicado conjunto. "Se
deberían celebrar unas nuevas elecciones, justas y transparentes
lo antes posible", agregaron.
Tras una reunión de crisis, la comisión electoral se había
negado a interrumpir los comicios y declarar nulos los votos ya emitidos,
tal como exigían estos candidatos.
"Detener las elecciones en este punto no está justificado",
dijo la comisión electoral en un comunicado. Los candidatos que
compiten en las primeras elecciones libres en Afganistán junto
a Karzai habían pedido la paralización inmediata de los
comicios por masivas irregularidades y que se invalidaran los votos emitidos
hasta el momento.
"Los procedimientos no son aceptables", había declarado
previamente en nombre de los opositores a Karzai el candidato Abdul Satar
Sirat, tras una reunión hoy en Kabul, la capital del país.
"Mucha gente espera ansiosamente en largas colas su posibilidad
de dar su voto en estas elecciones históricas", replicó
la comisión electoral. Deteniendo los comicios se negaría
a esa gente su derecho fundamental al voto, agregó. "La comisión
electoral ha instado por tanto a la secretaría electoral a que
continúe la operación". A la par, se comprometió
a investigar todas las denuncias.
Un total de 18 personas se postulaban hoy a las elecciones presidenciales,
aunque dos de ellas habían llamado a apoyar a Karzai, considerado
el candidato favorito.
Entre los firmantes de la declaración de protesta figura el ex
ministro de Educación Yunus Kanuni, el principal rival de Karzai.
La única candidata, Masuda Yalal, no suscribió el escrito.
En numerosos locales electorales en todo el país se vio que la
tinta con la que se marcan los dedos pulgares de los electores que han
ejercido el derecho de sufragio y que debería ser visible hasta
tres semanas después desaparece fácilmente. Con la tinta
permanente se pretendía evitar que los electores voten más
de una vez.
Cuando se conoció el problema con la tinta, los afganos que aguardaban
en los centros electorales de Kabul y otros lugares fueron rechazados
en un momento. Se desconoce si el problema era con la tinta o el modo
en que era aplicada.
Los representantes de los candidatos rivales de Karzai en Pakistán
también acusaron al personal electoral de la Organización
Internacional de Migraciones (OIM) de instar a la gente a votar por el
presidente interino.
Sirat dijo además que los electores fueron forzados a votar por
Karzai, a quien se acusa también de usar tres millones de tarjetas
de identidad falsas.
También se habla de que en el noroeste del país, en la
ciudad de Peshawar, se vio a personas sin capacidad para votar metiendo
papeletas en las urnas electorales. "Vi a varios niños que
no tendrían más de 14 o 15 años echando sus votos
sin ser anotados", dijo un testigo.
En la reunión de los candidatos rivales de Karzai estuvieron
presentes también los enviados especiales de Naciones Unidas y
de la Unión Europea, Jean Arnault y Francesc Vendrell, quienes
no lograron impedir que los candidatos llamaran a boicotear los comicios.
Pese a este llamamiento, según Naciones Unidas se produjo una
"impresionante participación", aunque no hay cifras concretas.
Los horarios de los centros electorales fueron ampliados.
Entretanto, los ataques masivos anunciados por los talibán no
llegaron a producirse. Un portavoz de las tropas internacionales ISAF
dijo que en todo el país sólo se registraron incidentes
aislados y en total hubo cuatro heridos. La alta participación
demuestra que la gente consideraba que las condiciones eran lo suficientemente
seguras, agregó.
Los talibán habían amenazado de muerte tanto a los candidatos
presidenciales como a los que acudieran a votar. Esta misma mañana
(local) habían anunciado ataques con misiles y atentados en centros
electorales.
En total, unos 70.000 soldados internacionales y afganos, así
como policías se encargaron de custodiar los comicios. Se entregaron
10,5 millones de documentos electorales, aunque se cree que muchos afganos
se han registrado más de una vez.
La comisión electoral pretende anunciar el resultado de los comicios
el 30 de octubre. En caso de que ninguno de los candidatos obtuviera la
mayoría absoluta, se producirá una segunda ronda el 20 de
noviembre entre los dos más votados.
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