Un chico de 11 años disparó dos veces ayer con un arma de fuego y por milagro no causó heridos, en una escuela de Argentina, donde a finales de septiembre pasado se registró otro caso similar en el que murieron tres adolescentes.
En el hecho ocurrido en una escuela pública de la localidad de Cachi, ubicada en el extremo norte del país, un alumno ingresó al centro con una pistola calibre nueve milímetros que le había quitado a un tío suyo, que es miembro de la policía de la provincia de Salta.
Una de las balas disparadas por el chico mientras se encontraba en un aula junto con sus compañeros impactó en el techo, y la otra en el respaldo de un pupitre, informó la directora del establecimiento de nivel primario, Raquel Aramayo.
La directora comentó que el niño es hijo de una maestra de la misma escuela, quien rápidamente logró quitarle el arma en medio de la conmoción.