Corea del Norte está dispuesta a continuar de inmediato las conversaciones a seis bandas sobre su programa nuclear si Estados Unidos renuncia a lo que Pyongyang considera una política hostil, anunció ayer un portavoz del Ministerio del Exterior norcoreano.
Además, el portavoz dijo que su gobierno quiere promover conversaciones bilaterales con Washington para aclarar la complicada y sensible cuestión nuclear, informó la agencia de noticias KCNA.
Una vez más, en un comunicado publicado por la agencia oficial, el portavoz norcoreano acusó a Estados Unidos de pretender utilizar las conversaciones a seis bandas como una palanca para encontrar una excusa para atacar a su país.
Negociación suspendida
De momento, Rusia ha descartado una convocatoria a la cuarta ronda de negociaciones antes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
“No veo posible la celebración de la reunión a seis bandas antes de la segunda mitad de noviembre”, aseguró Alexander Alexeyev, viceministro de Asuntos Exteriores.
Los seis países participantes en la tercera ronda el pasado junio en Pekín —China, Estados Unidos, ambas coreas, Rusia y Japón— se habían comprometido a celebrar una nueva reunión antes de finales de septiembre.
Esperan triunfo de Kerry
Según los analistas, Corea del Norte considera que el candidato demócrata John Kerry podría estar más dispuesto a realizar concesiones que el actual presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que incluyó a Pyongyang en la lista de países patrocinadores del terrorismo, junto con Iraq e Irán.
Washington mantiene que Corea del Norte podría disponer de una o dos bombas atómicas, varias plantas de procesamiento de uranio y plutonio, y entre 2,500 y 5,000 toneladas de armas químicas.
Estados Unidos exige a Corea del Norte el fin comprobable e irreversible de su controvertido programa nuclear, cuya existencia reconoció en octubre del 2002 al desatarse la crisis. Pyongyang reclama concesiones económicas para congelar sus actividades nucleares.