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Uno de los puntos básicos es no pintar sus paredes antes de encontrar
los colores de telas que correspondan apropiadamente con el color elegido.
Las pinturas se pueden mezclar para obtener otros tonos, pero esto no
sucede con las telas, por lo que las cortinas, las mantas, la tapicería
y el alfombrado deben ser elegidos antes de adquirir la pintura.
No
pinte un cuarto sin antes tener claro cómo lucirá el color
en ese lugar que ha elegido. La iluminación puede ayudar a engañar
en cuanto al tono y la profundidad del color. Lo recomendable es primero
pintar sólo un trozo para confirmar si le parece e iniciar el trabajo
cuando ya esté seguro de utilizarlo.
No
alinee o ubique los muebles alrededor de las paredes, salvo que su habitación
sea muy pequeña. Colocar atractivas agrupaciones de muebles en
el centro de su cuarto agregará calidez y creará un ambiente
acogedor.
No
ponga los muebles en lugares donde puedan ser obstáculo para puertas,
otros muebles y lugares de tránsito, como pasillos o corredores.
No
sature los cuartos con montones de pequeños objetos
de adorno o recuerdos de eventos sociales a menos que realmente le fascinen
o sean parte de alguna colección especial. Sobre todo, cuando la
habitación es pequeña, el polvo se agrupa y se encarga de
hacerlos lucir menos presentables.
No
intente construir un esquema de colores con objetos de tonos contrastantes.
Primero debe encontrar una tela que combine con los colores que desea
utilizar, para después corregir o repintar. Guíese por un
mismo color en diferentes tonos.
No
ponga adornos alrededor de un objeto que no haya elegido usted. Si su
nuevo hogar vino con un alfombrado azul o rojo y usted prefiere los tonos
suaves o neutros, o no le gustan las alfombras, por más decoraciones,
muebles y adornos que ponga, no podrá aceptar esa alfombra. Es
mejor que la cambie.
No
se olvide de los detalles. Si, por ejemplo, le gusta todo lo que se relacione
con el mediterráneo, busque lámpara con base de hierro,
cajones de hierro, y veladores con azulejo. Si se inclina por las cabañas,
utilice accesorios pintados de blanco, arreglos florales, de preferencia
en seco, y mucha madera.
No
se enamore de los muebles sólo porque tienen un color atractivo
o una tela con linda textura. Busque primero las buenas líneas,
las construcciones de calidad y los detalles elegantes. Después,
puede comenzar a tapizarlos con la tela del color que usted desea. De
nada sirve tener un tapizado perfecto si la calidad del mueble es mala.
No
elija colores que están en oferta en las tiendas. Intente primero
tomar muestras de los mismos (de la pintura, de las telas, de los tapizados,
etc.) para llevarlos a su hogar y observar, tanto de día como de
noche, cómo lucen.
No
gaste mucho dinero en objetos costosos sólo por el hecho de que
están de moda o su amiga lo compró. Pruebe las
diferentes tendencias que hay en el mercado y experimente también
con los accesorios más baratos o antiguos. Nadie ha dicho que algo
es mejor porque es más caro. La creatividad tiene más valor
que cualquier objeto.
No
ponga muchos muebles sueltos de diferentes juegos. Si no tiene otro remedio,
trate de pintarlos a todos de un mismo color (preferentemente suave y
claro) o retapizarlos con una misma tela.
No
se olvide de prestarle atención al espíritu
de los diferentes colores el rojo es la excitación, el celeste
la tranquilidad y la profundidad, el verde la calma y relajación,
el amarillo la felicidad, el naranja la calidez, por lo que debe
elegir el esquema de color que subraye la sensación que usted desee
crear dentro de su hogar o en determinada área.
No
desatienda las tonalidades de los diferentes colores. Cada color en sí
mismo puede ser luminoso u oscuro, fresco o cálido, claro o pastoso.
Tenga en cuenta estas señales al elegir el color.
No
derroche su presupuesto en algo que no sea funcional, clásico
o duradero a menos que le fascine y no pueda vivir sin él. En general,
lo mejor es comenzar con los fundamentos y la estructura, y recién
a partir de allí terminar la decoración. ¡Buena suerte!
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