La Fundación Educando a un Salvadoreño (FESA) ha hecho posible que los sueños de cinco beisbolistas salvadoreños se hagan realidad. La entidad ha firmado a los peloteros en las inferiores de Grandes Ligas, prácticamente un récord para un institución que podría definirse joven (cuatro años).
Hoy, Carlos Teller cerrará un contrato con los Piratas de Pittsburg. A él lo antecedieron —en orden cronológico— Carlos Schonenberg (2004), Raúl Romero (2003), William Ponce (2002) y Wilmer Villatoro (2000).
Teller, de origen nicaragüense, y quien llegó al país hace cinco años, precisamente enrolado en la FESA para tratar de buscar su pase a Grandes Ligas, dijo que ahora veía cumplido su sueño y el sacrificio de haber dejado su hogar con tan sólo 13 años.
“Me costó al principio. Eran noches en las que lloraba porque me hacía falta estar con mi papá y mi mamá, pero buscaron a las personas que me hicieron sentir bien”, recordó el pelotero, quien ya está tramitando la ciudadanía salvadoreña.
El contrato será firmado este día por el director internacional de los buscatalentos de los Piratas, René Gayo, quien llegó al país ayer, la FESA y el mismo Teller.
Gayo ya había estado en el país a principios de este mes, pues fue él mismo quien tomó las pruebas al beisbolista salvadoreño y luego regresó a Estados Unidos para hacer la evaluación de las mismas.
La FESA, que cuenta con categorías infantiles y juveniles, además de tener un equipo mayor en la Liga Nacional de Béisbol, aglutina a unos 500 niños que son manejados por ocho entrenadores. Casi el 90 por ciento de los becarios procede de la populosa ciudad de Soyapango.