Los Medias Rojas de Boston, apoyados en el abridor Derek Lowe, que lanzó seis entradas con solidez, y en el jardinero central Johnny Damon, que disparó dos jonrones, incluyendo un “Grand Slam”, lograron coronarse como campeones del banderín de la Liga Americana, al derrotar por 10-3
a los Yanquis de Nueva York.
A la historia
Los Medias Rojas hicieron historia en el béisbol profesional de las Grandes Ligas, al convertirse en el primer equipo que consigue regresar por primera vez en una serie a siete partidos en la postemporada, luego de haber perdido los tres primeros encuentros de manera consecutiva.
Lowe (1-0), que fue sacado en la parte baja del séptimo capítulo, para ser relevado por el dominicano Pedro Martínez, estuvo imponente desde el montículo, concediendo tan sólo un imparable y una carrera, regalando un boleto y retirando a tres bateadores por la vía del ponche.
Martínez entró al partido algo descontrolado, permitiendo una leve reacción de los Mulos del Bronx, al tolerar dos carreras en una entrada de trabajo, que al final resultaron, de todas formas, insuficientes.
Damon, que entró al partido bateando para .103 de promedio en la serie, producto de tres imparables en 29 visitas al plato, despertó con su bate en el momento más oportuno, al ligar de 6-3, incluyendo dos jonrones decisivos.
La ofensiva
El jardinero central comenzó su festival ofensivo en el tercer episodio, al disparar, con las bases congestionadas en la parte baja del segundo capítulo, un batazo de cuatro esquinas ante envíos del lanzador puertorriqueño de los Yanquis, Javier Vázquez, que puso el marcador 6-1 a favor de los
Medias Rojas.
Dos entradas más tarde y otra vez ante Vázquez, Damon volvería a sacar la pelota del parque con un hombre en circulación, para aumentar a siete carreras la ventaja de su equipo para ese momento.
El bateador designado dominicano David Ortiz acompañó al jardinero en la ofensiva, al irse de 4-1, con anotada y dos impulsadas, producto de un cuadrangular en la parte baja del primer capítulo.
Ortiz, que fue el héroe en el cuarto y quinto partidos, con sendos jonrones, llegó al tercero en la serie y fue sin lugar a dudas el jugador más valioso (MVP).
El paracorto colombiano Orlando Cabrera volvió a jugar una gran defensa, y se fue de 2-1 con un par de carreras anotadas y una impulsada.
La derrota fue para el abridor Kevin Brown (0-1), que fue castigado, al tolerar cuatro inatrapables y cinco carreras, con dos pasaportes y un abanicado.
Por los neoyorquinos, el jardinero central boricua Bernie Williams fue el pelotero más destacado de la ofensiva de los Bombarderos del Bronx, al irse de 4-1, con anotada y remolcada.
Los Cardenales forzaron ayer al séptimo juego en la Liga Nacional. Jim Edmonds logró el cuadrangular que le dio la victoria 6-4.
El jardinero central Jim Edmonds disparó un cuadrangular de dos carreras en la parte baja del 12.° episodio para romper un empate y llevar a los Cardenales de San Luis a la victoria de 6-4 frente a los Astros de Houston en el sexto partido de la serie de campeonato de la Liga Nacional.
El triunfo permitió a los Cardenales empatar a 3-3 la serie y poder disputar hoy el séptimo y decisivo partido con el veterano Roger Clemens como abridor por los Astros y Jason Marquis por el equipo de San Luis.
Los Cardenales, que habían perdido los últimos tres partidos de forma consecutiva, consiguieron gracias a Edmonds la victoria que necesitaban para tener un mañana.
Con el partido empatado a cuatro carreras por bando, un out en la pizarra y un hombre en circulación, Edmonds despertó al despachar su segundo jonrón de la postemporada.
Aparte de Edmonds, el toletero dominicano Albert Pujols y el campocorto colombiano Edgar Rentería también hicieron sonar sus bates con fuerza en la ofensiva de los Cardenales.
Pujols, que además anotó tres carreras, ligó tres imparables en cinco visitas al plato, incluyendo un vuelacercas de dos carreras en la parte baja de la primera entrada del partido. El quisqueyano, con su sexto jonrón en postemporada, se quedó a tan sólo
un triple de convertirse en el primer pelotero en la historia de las Grandes Ligas que conecta para el ciclo completo en un partido de playoffs.