La Comisión Europea presentó ayer su nuevo régimen de ventajas comerciales a los países en vías de desarrollo, del cual podrán seguir beneficiándose los países de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y los centroamericanos, si cumplen una serie de criterios, y que perjudicará a Brasil y China.
Estas dos regiones se benefician actualmente de rebajas arancelarias mayores que otros países en vías de desarrollo para una serie de productos que exportan a la UE a cambio de luchar contra la droga.
Con el nuevo sistema de preferencias generalizadas (SPG) que presentó Bruselas ayer, que quiere poner en vigor en julio del 2005, andinos y centroamericanos podrán beneficiarse del llamado SPG Plus, si previamente han ratificado y puesto en vigor una serie de acuerdos y convenciones internacionales de lucha contra la droga, buen gobierno y desarrollo sostenible.
Esta medida “nos permite mantener a los países que luchan contra la droga dentro del sistema”, indicó este miércoles el comisario de Comercio, Pascal Lamy, en conferencia de prensa, en referencia a las regiones andina y centroamericana.
Pero apuntó que hay “una pequeña dificultad”, ya que “El Salvador no ha ratificado una convención de la OIT”, la Organización Internacional del Trabajo, necesaria para beneficiarse en el futuro de este régimen, “por razones constitucionales”.
“Estamos intentando encontrar una solución” a este problema, aseguró.
Fuentes de la Comisión Europea añadieron que en El Salvador hay dos convenciones de la OIT que están actualmente en proceso de ratificación, y una en Bolivia, Colombia y Venezuela.
La comisión “espera que puedan estar ratificadas para el 1.° de julio del 2005”, fecha en que entra en vigor el nuevo régimen de preferencias comerciales, añadieron.
Para acceder al SPG Plus, se deben cumplir además otros criterios que los andinos y centroamericanos ya abrazan: el primero es haber ratificado y puesto en vigor un total de 27 convenciones internacionales sobre trabajo, medio ambiente, buen gobierno, derechos y libertades.
Además, se debe tener una economía poco diversificada, y las exportaciones del beneficiado a la UE con el SPG no deben superar el 1% del total de lo que importa la UE con este régimen.
En Latinoamérica, Brasil perderá sus ventajas para las exportaciones de madera y conservas alimentarias, mientras que los otros tres países del Mercosur -Argentina, Paraguay y Uruguay- no sufrirán recortes.
Las regiones andina, centroamericana y del Mercosur dejarán de beneficiarse del SPG cuando firmen acuerdos de libre comercio con la UE, lo que el Mercosur prevé hacer a corto plazo y sus vecinos más adelante en una fecha no fijada.
México y Chile no disfrutan del SPG por haber firmado acuerdos comerciales con la UE.
La modificación de este régimen se debe a que India presentó una demanda contra el SPG especial para los países que luchan contra la droga ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), que ésta aceptó y por la cual pidió a la UE criterios más claros para los candidatos.
Por eso, su entrada en vigor se adelanta a julio del 2005.
Bruselas también quería concentrarlo en los más pobres, por eso quitará las ventajas a los productos que superen el 15% del total de los bienes de ese tipo que importa la UE con el SPG; de ahí la exclusión de dos rubros de Brasil, y de otros de Indonesia e India.
Para los textiles, el techo es más bajo, del 12.5%, por tratarse de un bien que la UE quiere proteger, por lo que los textiles de China dejarán de recibir ventajas.