No basta rezar. Hay que hacer goles para conseguir la paz. Los 408 minutos de sequía serán olvidados con un 1-0 a favor. Un gol es lo que exige Humberto Torres, presidente de la Federación de Fútbol, aunque la semana pasada Contreras Palma se puso como cuota dos. Hombre precavido vale por dos.
El seleccionador ya vivió una experiencia similar en 1996, pero esa vez nosotros éramos favoritos, jugábamos en el Cuscatlán y estábamos arriba de Panamá en puntaje. Conteras Palma recuerda con agrado aquel 3-2 con el gol del gane de Giovanni Trigueros, de cabeza.
Ya tenemos suficiente con vivir del recuerdo. Ahora, la realidad es otra. Panamá es favorito, juega en casa y está arriba en el puntaje. Contreras Palma lo sabe, por lo que trata de no arrebatarse y mostrar esa serenidad característica.
Se guardó hasta el último minuto el once inicial. La charla de anoche les dio un breve panorama a los jugadores. Después de esa reunión nadie sabe, nadie supo.
Goles son amores
Emiliano Pedrozo, Santos Cabrera y Dennis Alas son los volantes a suplir las necesidades ofensivas. Su llamado no es por gusto y su posible titularidad tampoco. “Los problemas de efectividad de la selección son una consecuencia de la liga local, ¿dónde están nuestros centrodelanteros salvadoreños?”
A Contreras Palma ya no le vale lamentarse, sino que lo señala. Aunque para muchos dirigentes de equipos les suena a palabras necias, oídos sordos.
“Tenemos que valernos de nuestros recursos. El nuestro es la técnica. Debemos recuperarla”, comentó.
Los goles de tiro libre de Dennis Alas, el golazo de Santos Cabrera contra el Balboa en la fecha 15 y los goles de Emiliano Pedrozo contra el Limeño y el Alianza los espera ahora como agua de mayo, pero de color azul. “Estamos esperando que, si nuestros delanteros no hacen goles, que los hombres que llegan los hagan. A eso le apostamos mañana (hoy).”
Temor, sólo a Dios
El rival le preocupa a Armando Conteras Palma. No se hace el del ojo pacho.
La altura, la rapidez y el mejor porte físico son factores que ha tomado en cuenta. “Van a tratar de mandar centros desde el medio campo”, dijo el seleccionador.
No hizo fútbol, no comentó el once, despistó con una línea de tres (Castro, Dowson Prado y Velásquez), pero en dos semanas ha trabajado con línea de cuatro. El secreto mejor guardado de Conteras Palma son sus once valientes.
“No la daré. Mañana (hoy) la va a conocer.” La práctica fue corta. Una hora para estirar, tocar en corto en grupos de cinco o cuatro, ensayar tiros libres y disparos al marco. “Tengo un panorama más claro, pero eso se lo comento a los jugadores.”
La práctica terminó. El final se escribe esta noche. No se sabe si habrá segunda parte o nos esperamos el colorín colorado, este cuento ha terminado.