Las instrucciones de Filimonov son seguidas rígidamente por los bailarines.
La terminología francesa, propia de las técnicas de la danza, hace eco
en la voz del bailarín ruso: “pasée, tombée, relevée, balancé”
y otras.
Se trata de los últimos ensayos para el estreno del ballet “Don Quijote”.
Las horas de ensayo han sido arduas, y ni Filimonov ni Irina, quienes hicieron pareja en “Giselle” el año pasado, lo ocultan. Cinco horas por la mañana y cuatro más por la noche.
La obra ha sido montada en un tiempo récord, prácticamente un mes, ya que los ensayos contemplados desde enero han sido para conocimiento de la obra y acondicionamiento de bailarines.
Filimonov se llama a sí mismo “repasador” y no coreógrafo, ya que se ha respetado la coreografía original de Marius Petipa de 1869.
¿Cómo se sienten de ser pareja otra vez?
Filimonov: Bien, ya es otra cosa.
¿Por qué otra cosa?
Filimonov: Ya hay más confianza entre los dos, cuando vos sentís a la pareja es mucho más fácil, ya cansa menos. Ya vos sabés qué es lo que ella va a hacer, y ella sabe qué voy a hacer.
Irina: Hay más compenetración.
¿Qué tan importante es que Uds. se conozcan, tanto para este montaje como en general?
Filimonov: Es importante para el público. Este reconoce cuándo bailás libre o estás pendiente de cada paso.
Irina: Se nota la diferencia cuando uno no está seguro con la pareja. En cuanto a expresión, uno se desconcentra porque está pendiente del que está a la par.
¿Cuáles son las dificultades técnicas de este montaje?
Filimonov: “Quijote” es un ballet más difícil. Técnicamente, como bailarín, te permite mostrar todo. Es completamente técnico. Tiene que haber técnica, entrenamiento.
Irina: Es un ballet exacto.
Filimonov: No es ballet dramático como “Giselle”, pero no significa que tiene que bailarse solamente técnicamente, tenés que actuar; si no, el público se aburre. Para este ballet se debe tener mucha resistencia.
¿Cuál es la visión de Quijote que se presenta?
Filimonov: Como un soñador, porque la visión de Cervantes es la de un soñador. Es una persona normal, no es loco, vive en su vida. Es muy romántico. Por supuesto, esta obra es de la época del romanticismo.
¿Qué diferencia sienten en bailar “Don Quijote” y bailar “Giselle”?
Irina: Todo, porque son dos personajes completamente diferentes. En “Giselle” es más expresión dramática, en cambio en “Quijote” es más de carácter, el personaje de ella (Kitri) es más pícaro.
Filimonov: Acá es prueba de fuego. Si un bailarín o una bailarina puede bailar estas dos obras, es un bailarín completo. Hay unas bailarinas que pueden bailar “Giselle” y no pueden bailar “Quijote”. En esta obra tenés que cambiar cara.
¿Cómo se sienten bailando con un Quijote que no es bailarín sino actor?
Filimonov: Muy bien. Los roles que están haciendo para la obra del padre, Sancho Panza y Quijote, los prefiero a ellos, lo están haciendo bárbaro, espectacular.
Irina: Es que son personajes que no son para bailar.