El último juego era por el honor y tratar de no quedar abajo de Cuba, pero los caribeños se la pusieron difícil a los nacionales. Los cubanos querían demostrar su avance en el fútbol a un país que se ha estancado en el deporte. Sin embargo, al final el 2-2 dejó un mal sabor a los caribeños ya que fueron ellos los que pusieron el fútbol y los salvadoreños, la suerte.
El once cuscatleco pasó un primer cuarto del partido sufriendo ante una Cuba crecida que buscaba el gol de la ventaja sin darle espacios a su rival. La respuesta de los pupilos de Cocherari era nula.
La zaga salvadoreña tuvo mucho trabajo y hasta los volantes tuvieron que retroceder. No pudieron con el mandado debido a que los caribeños eran mejores. A los 19 minutos, Adrián Hernández convirtió el 1-0. Era la peor presentación de los cuscatlecos en este premundial.
El conjunto nacional jugó un primer período pésimo, sin orden, tanto en defensa como en ataque. El rival fue superior y siguió buscando la meta de Benji Villalobos.
El 2-0 cayó al minuto 27 por medio de un centro que mandó Félix Guerra para que Luis Villegas la hundiera de cabeza.
La selección se volvió a meter en el partido al minuto 44 tras encontrar el descuento por medio de Joel Serrano quien cobró un tiro libre que dejó parado a Selles. Era el 2-1.
El segundo tiempo no varió, siguió el mal desempeño juvenil, sin poder encontrar la paridad en el marcador. Su fútbol era desastroso ya que cayó en el pelotazo.
La azul siempre estuvo cuesta arriba frente a los caribeños quienes no bajaron el ritmo, siempre fueron ellos los que pusieron el fútbol. No se veía por dónde.
El empate llegó hasta el minuto 83 cuando Josué Flores cobró otro tiro libre que fue a parar a las redes caribeñas. Un despido de Costa Rica que dio pena.