Hace dos semanas se abrió en el Museo de Arte de El Salvador (MARTE) la exposición “Disparates” que ofrece la mayor retrospectiva que se ha hecho hasta ahora sobre el artista Toño Salazar. Los medios de prensa y televisión, con excepciones que honran, le han otorgado una enorme atención.
Lamentablemente, la cobertura periodística no solo puso de manifiesto el interés por este genio del dibujo.
En el curso de mi investigación sobre Salazar, las notas y las crónicas sobre el artista publicadas en medios de prensa de El Salvador y de otras cinco ciudades (México, París, Nueva York, Buenos Aires y Montevideo) constituyeron fuentes importantísimas. Los periódicos son, cómo dudarlo, una fuente esencial para la investigación documental.
Por esta razón, veo necesario hacer algunas rectificaciones a la cobertura que ha tenido la exposición en la prensa cultural. Voy a señalar las más notables en un caso que me parece ilustrativo: el reportaje “El dibujo de un hombre”, publicado en Revista Dominical el pasado 6 de marzo.
1. Se dice que comencé a investigar la obra de Toño Salazar tras su muerte en 1986. Aparte de que puede sonar como una fanfarronada, debo aclarar que ese año, como durante toda esa década, me encontraba en una zona de guerra en el norte del país.
2. En el reportaje se escribe: “El discurso político está siempre en los pasajes más sobresalientes de la obra del artista”. No es verdad: Toño incursiona en la sátira política solamente después de 1936, y prácticamente deja de hacerlo en 1949.
3. Dice que Salazar “voló” a México en 1936. La fecha es inexacta: en realidad, Toño llegó por segunda vez a México en 1935. Tampoco lo hizo por avión, sino por barco.
4. El periplo de Salazar por varias ciudades, entre 1930 y 1935, no fue por “la guerra europea”, como dice el texto del reportaje. ¡No podía serlo! La Segunda Guerra Mundial comenzó... en 1940.
5. Más adelante se asegura que la obra de Salazar será expuesta “de manera itinerante a partir de mediados de marzo”. No es exacto. La muestra apenas se inauguró en marzo y será clausurada en junio. La exposición itinerante se organizará, con seguridad, hasta después de esa fecha.
6. Tampoco es exacto decir, como reza el texto, que la exposición “no pretende dar seguridad sobre la calidad del autor” (¡?). La exposición está precedida de una valoración sobre la calidad de la obra de Salazar, y sobre esto no debe haber dudas.
7. Finalmente, no es cierto, como se me atribuye, que la palabra “hokusai” signifique en japonés “genio del dibujo”. En realidad yo le hablé al periodista sobre Hokusai, un renombrado artista japonés al que llamaban “el hombre loco del dibujo”. En alguna parte de la trascripción se perdió el sentido original de mi respuesta. Se trata de un error penoso, pues no hablo una palabra de japonés.
Atte.,
Miguel Huezo Mixco, curador de la muestra “Disparates. Toño Salazar”.