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En febrero de 2004 se presentó lo que hasta esa fecha era el último estudio
de calidad de aguas del río Acelhuate realizado por el Ministerio de Medio
Ambiente (MARN). El resultado fue una evolución de aguas “pésimas”
a “malas”, según los estándares internacionales.
“La calificación obtenida se debe a las jornadas de limpieza de
los tramos del río”, dijo en ese entonces Orlando Altamirano, técnico
del MARN.
Un año después, en febrero de este año, LA PRENSA GRÁFICA tuvo acceso
a los datos del mismo estudio. El informe del MARN señalaba que la calidad
del agua había empeorado a calidad “pésima”. De hecho, en
uno de los cuatro puntos monitoreados se obtuvo la medición más negativa
desde que se hacen estos análisis.
Ayer, después de seis meses sin realizar jornadas de limpieza en dicho
afluente, se presentó la que será la primera campaña, que empezará en
las zonas más cercanas al lugar donde nace el Acelhuate. El objetivo:
orientar y concienciar, principalmente a los infantes.
Gerardo Martínez, presidente de la fundación Comité Ambiental de San
Salvador y Ciudad Capital pro Rescate del Río (CASSCCA), en el que participan
los ministerios de Salud y de Medio Ambiente, alcaldía y empresa privada,
entre otras instituciones, opina que el río está más sucio porque “la
gente está tirando más basura; hemos tenido muchas campañas, pero sacamos
la basura hoy y mañana vuelven a tirarla”.
Por eso habla de “cambiar la mentalidad” de las personas
mayores. “Esto es difícil, pero lo trabajaremos, y estamos tratando
de enfocarnos más en los niños; antes nos dedicábamos solo a limpiar el
río, ahora educaremos a la gente”.
Entiendo que sí ha habido un avance
José Luis Samayoa, director de participación ciudadana
y educación ambiental de Medio Ambiente, aseguró ayer desconocer
el estudio elaborado por el propio ministerio que indicó que la
calidad de las aguas del Acelhuate han empeorado durante el último
año.
Hace un mes y medio, el SNET, entidad dependiente del ministerio, confirmó
que las aguas regresaron del intervalo entre 26 y 50 (es decir, calidad
mala) al de 0 y 25 (calidad pésima).
Entiendo que sí ha habido un avance, comentó
en principio Samayoa, aunque luego agregó: Desconozco, fíjese,
yo no pertenezco al SNET.
No obstante, añadió que para mejorar la calidad de las
aguas no se trata solamente de limpiar el río. Es un proceso
en el cual nos tenemos que involucrar todos, sociedad civil, empresas,
escuelas...
Gerardo Martínez, presidente de la fundación CASSCCA,
aceptó que las aguas han empeorado y argumentó que se debe
a que la gente ahora lanza más basura al afluente.
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