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Abril 17. (11:30 a.m.) Los cardenales tuvieron el domingo algunas
horas para conferenciar con sus ayudantes u orar con sus feligreses, antes
de alojarse en un hotel de máxima privacidad en la Santa Sede,
donde permanecerán durante el transcurso del cónclave a
efectuarse en la Capilla Sixtina a fin de elegir al nuevo Papa.
Varios expertos esperan que el cónclave dure dos o tres días
luego que comience la votación, el lunes en la tarde o el martes
en la mañana. Pero el proceso electoral, lleno de rituales, podría
prolongarse varios días más.
"El nuevo Papa ya ha sido elegido por el Señor. Debemos
orar para entender quién es", dijo el cardenal de Florencia
Ennio Antonelli a su congregación en la iglesia Santa Andrea delle
Fratte, situada cerca de las escalinatas de la Plaza España de
Roma.
Algunos creen que Antonelli podría ser un candidato sorpresa
entre los papabiles, o potenciales aspirantes a Papa.
Se invitó a los católicos a unirse a los cardenales el
lunes en la mañana en una ceremonia pública final en la
Basílica de San Pedro, luego de concluir el sábado una serie
de misas en homenaje a Juan Pablo II, que falleció el 2 de abril.
El decano del Colegio de Cardenales, Joseph Ratzinger, de 78 años
de edad, encabezará la misa, que será celebrada con todos
los otros prelados participantes en la votación.
El cardenal alemán es considerado como uno de los principales
candidatos a Papa. Algunos expertos señalan que podría ser
una figura de transición tras los 26 años de Juan Pablo
II en el trono de San Pedro.
En la tarde del lunes, los cardenales se reunirán en el Palacio
Apostólico para una procesión hacia la Capilla Sixtina,
donde realizarán la primera sesión.
Una vez dentro de la capilla, los prelados pueden decidir hacer la primera
votación en las últimas horas del lunes, o continuar sus
reflexiones e iniciar la votación el martes en la mañana.
Los prelados se alojarán en el hotel Domus Sanctae Marthae, que
Juan Pablo II ordenó construir en el Vaticano, con el propósito
de que los cardenales pudiesen descansar con más comodidad en habitaciones
privadas entre sesiones para votar.
Cuando se realizaron los últimos cónclaves, en 1978, incluido
aquel en el cual fue elegido Juan Pablo II, los cardenales, muchos de
ellos ancianos, pasaron incómodas noches en cubículos, y
tenían que compartir los baños en el Palacio Apostólico.
Entre los 115 cardenales que votarán, el bloque nacional más
grande es el italiano, con 20 prelados. Pero Marco Politi, un experto
en el Vaticano del diario romano La Repubblica, escribió que los
italianos, cuyos 455 años de control de la Santa Sede fueron interrumpidos
con la elección de Juan Pablo II, están divididos, y no
hay candidato europeo o del tercer mundo que consideren su favorito.
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