El prófugo ex presidente peruano Alberto Fujimori, quien hasta ahora hizo oídos sordos a los cargos que por corrupción y violaciones a los derechos humanos se le hacen en tribunales del Perú, anunció ayer un cambio en esa estrategia para, según él, poder regresar pronto al país.
“Hasta ahora mis adversarios han jugado solos. Ahora tendrán la respuesta legal, caso por caso, para que no quede duda de mi inocencia. Con este paso importante, mi retorno no es palabrería ni solo imaginación. Es un paso crucial”, dijo Fujimori desde Japón en un mensaje enviado a su programa radial “La Hora del Chino”.
En ese marco, el ex mandatario anunció la contratación del estudio de abogados Souza & Nakasaki, cuyo más conocido miembro, César Nakasaki, es un reconocido defensor de acusados de corrupción política y tiene entre sus clientes a varios miembros probados o presuntos de la “mafia” que operó en la década pasada.
Tras el anuncio, un portavoz de Souza & Nakasaki confirmó el encargo e indicó que ya se empezó el ordenamiento de los papeles para ejercer la defensa.
Fujimori, quien por inhabilitación del Congreso no puede ocupar cargos públicos antes de 2011, asegura tener intención de postularse en los comicios presidenciales de 2006, lo que para sus detractores solo es una manera de presentarse como “perseguido político”.
El ex presidente, de 66 años, se refugia desde fines de 2000 en Japón, el país de sus ancestros.