“Es la primera que apareció como expresión a Dios”, dice José Santamaría Lagos, director del Coro Nacional, como obertura de la temporada que se aproxima: la de música sacra.
Hoy comienzan los conciertos que llevarán a los altares y las cúpulas las voces de los 60 miembros del Coro Nacional.
Los conciertos de esta temporada, que inicia hoy y termina en mayo, tendrán como repertorio el “Salmo 150”, de César Franck; “O, rex gloriae”, de Luca Marenzio; “Ave María”, de Wolfang Amadeus Mozart; “Misa de bomba A4”, de Pedro Bermúdez, y “Jubilate”, de Jorge Federico Haendel.
El coro ha ensayado desde el año pasado durante seis horas semanales.
Esta es la tercera temporada de música sacra del Coro Nacional, y esta vez los solistas serán nacionales: la mezzosoprano Claudia Acosta, la soprano María de los Ángeles Burgos y el bajo Julio Enrique García. Juan Carlos Guerra González, también salvadoreño, los acompañará con el piano.
“Dentro de la literatura musical coral está la mayor cantidad de obras de los grandes compositores como Beethoven, Vilvadi, Haendel”, justifica el director la razón de la temporada.
Ante una música dedicada a Dios, “hemos tenido bastante afluencia de público porque nuestro concepto ha ido dirigido a comunidades específicas: comunidad católica, anglicana y luterana”, cuenta el director.
Los conciertos de abril se realizarán en iglesias católicas, pero en mayo se trasladarán a la anglicana, según Santamaría.
“La idea es culturizar, llevar calidad de arte: obras del repertorio mundial universal con voces nacionales”, dice el director.