El Athletic de Bilbao perdonó en la primera mitad, donde jugó mejor y desperdició claras ocasiones de gol, y en la segunda el Betis peleó más por el pase a la final, pero el empate a cero deja la eliminatoria nada clara para dentro de tres semanas en San Mamés.
Como se presumía por la trascendencia del choque, el partido fue intenso desde el inicio.
A los cuatro minutos, los jugadores bilbaínos protestaron mucho un derribo de Juanito a Tiko dentro del área, pero el árbitro no lo consideró e incluso le mostró tarjeta al centrocampista del Athletic por simular la falta.
Con el paso de los minutos, los verdiblancos dejaron de correr tanto y pensaron un poco más las jugadas, lo que dio equilibrio al encuentro, pero el equipo que entrena Ernesto Valverde no se desconfiguró en el centro del campo y eso puso en muchas complicaciones a los de Serra Ferrer.
Serra Ferrer tuvo que corregir muchas cosas en los vestuarios y algo de frutos del descanso se vio en la segunda parte, ya que el Betis tuvo más tiempo el balón y empezó a funcionar con coherencia.
El Athletic pasó por sus peores momentos, pero nunca renunció a salir a la contra para sorprender a las adelantadas líneas andaluzas, por lo que el tanto pudo llegar en cualquier momento en alguna de las dos porterías.
Con Edú en el campo para disputar la última media hora de juego, el Betis quiso quemar todos sus atacantes y pudo lograr su objetivo con un penalti, pero el colegiado tampoco consideró la falta de Lafuente sobre Assuncao como legítima.
Así se entró en la recta final del choque, con dos equipos conformes para el juego de vuelta.