Once jóvenes residentes en un sector pobre de un puerto de Colombia sobre el océano Pacífico fueron asesinados con un balazo en la cabeza y sus cadáveres aparecieron flotando en un río pocos días después de que fueron reportados como desaparecidos, informó ayer la Policía.
La matanza ocurrió cerca de la ciudad de Buenaventura, en el departamento del Valle del Cauca, 350 kilómetros al suroeste de Bogotá.
El comandante de la Policía en el departamento del Valle del Cauca, coronel Uriel Toro, dijo que los jóvenes asesinados, con edades entre los 12 y los 25 años, salieron de Buenaventura para jugar un partido de fútbol, pero nunca llegaron a su destino.
“Hay 11 jóvenes que salieron de Buenaventura a jugar un partido de fútbol a Dagua, al pasar el tiempo no llegaron y aparecieron muertos. Estamos haciendo las investigaciones para establecer cuáles fueron las causas y la forma de cómo se produjo este horrible hecho”, dijo el oficial.
La región en donde sucedió la matanza es estratégica para el tráfico de drogas y de armas, y en la misma tienen presencia guerrilleros izquierdistas, paramilitares de ultraderecha y grupos de narcotraficantes.
Sin embargo, las autoridades aseguraron que no tenían información sobre los autores de la matanza.
Colombia, con más de 40 millones de habitantes, afronta un conflicto interno de más de cuatro décadas que provoca miles de muertos al año, y en medio del cual combaten guerrilleros y paramilitares que se financian del narcotráfico.