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Alfredo Palacio, presidente de Ecuador desde el miércoles, asumió ayer
formalmente su cargo en la sede de Carondelet y dio posesión a sus ministros.
El nuevo Gobierno enfrenta problemas de autoridad por la ausencia del
respaldo de un partido político y de una bancada parlamentaria. A esto
se le suma la fuerza de la protesta popular que ha condicionado que se
cumplan sus exigencias bajo amenaza de derrocarlo.
Aunque no existe un planteamiento conjunto ni organizado de la sociedad
civil quiteña que salió a las calles para protestar contra el gobierno
de Lucio Gutiérrez y no descansó hasta verlo derrocado, hay grupos que
se han formado para exigir asuntos tan polémicos como el no pago de la
deuda externa, el abandono del modelo de dolarización, el no ingreso al
tratado de libre comercio y la salida de la base militar norteamericana
en la ciudad costera de Manta.
Palacio fue forzado a escuchar esas peticiones cuando, apenas se posesionó
del cargo ante los diputados, fue retenido durante varias horas por una
turba exaltada que reclamaba el cumplimiento de esas aspiraciones.
Cuenta ya con el apoyo de las Fuerzas Armadas, elemento permanentemente
dirimente en la política ecuatoriana y que tardó en dárselo, pues Palacio
estuvo sin escolta militar durante más de ocho horas luego de su posesión.
Recibimiento brasileño
El miércoles, Lucio Gutiérrez pidió asilo político a la Embajada de
Brasil en Quito. El embajador brasileño, Sergio Florencio Sobrinho, confirmó
la presencia de Gutiérrez en su residencia.
Desde Brasil, se informó que un avión de la Fuerza Aérea Brasileña partió
en la tarde del jueves rumbo a Ecuador y se encontraba en Rio Branco,
al occidente de Ecuador, a la espera de autorización para llegar a Quito,
para recoger a Gutiérrez, su esposa Ximena y sus hijas Karina y Viviana.
El nuevo canciller ecuatoriano, Antonio Parra Gil, confirmó en rueda
de prensa que el Ejecutivo concederá el salvoconducto a Gutiérrez, de
acuerdo con la Convención Internacional de Asilo Diplomático.
En las afueras de la residencia diplomática, un grupo de manifestantes
exigía que el Gobierno de Brasil entregue a Gutiérrez.
El asilo fue otorgado por un período de dos años, renovable y con la
condición de que Gutiérrez no incurra en prácticas políticas, según las
autoridades. Brasil negocia el salvoconducto ante el nuevo gobierno de
Palacio.
Gutiérrez afronta en su país ocho procesos judiciales y cargos de “represión”.
OEA en silencio sobre derrocamiento
La OEA pospuso su reunión porque el canciller de Ecuador no pudo
responder sobre marco democrático de su país.
La Organización de Estados Americanos (OEA) siguió guardando
silencio ayer sobre la destitución del presidente ecuatoriano,
Lucio Gutiérrez, tras suspender hasta hoy una reunión convocada
con urgencia, a la espera de tener mejores informaciones.
La reunión urgente del consejo permanente, convocada el miércoles
por su presidente, el embajador peruano Alberto Barea, se inició
con una hora de retraso y se suspendió a petición de Ecuador.
El representante alterno del país andino, Jaime Barberis, que
sustituía al embajador Marcelo Hervas, pidió más
tiempo para consultar a su gobierno y a sus nuevas autoridades,
tras haber sido interrogado sobre lo sucedido por Panamá y Perú.
Barberis había afirmado que es un caso de sucesión
presidencial en el marco de lo establecido en la Constitución política
y demás leyes de la República.
Sin embargo, al ser interrogado sobre cómo había abandonado
su cargo Lucio Gutiérrez, según declaración del Congreso,
no supo responder.
Analistas en Washington señalaron que la OEA debe aplicar la
Carta Democrática Interamericana a fin de determinar si hubo una
interrupción del proceso democrático en Ecuador.
Aquí, aparentemente hay una interrupción del proceso
democrático y debiera involucrarse en un caso como este la Carta
Democrática, dijo el director de estudios latinoamericanos
de la Universidad Georgetown, Arturo Valenzuela, asistente especial del
ex presidente Bill Clinton y director para asuntos interamericanos en
el Consejo de Seguridad Nacional.
No se sabe, por ejemplo, si efectivamente el presidente abandonó
o no su cargo, si el Congreso procedió correctamente al reunirse
para votar por la destitución, si se invitaron a todos los miembros
del parlamento a esa sesión, dijo Valenzuela. El analista
dijo que el consejo permanente debería convocar a una asamblea
general de cancilleres para analizar la situación del país
andino.
Países todavía no reconocen nuevo presidente Ecuador
Los países latinoamericanos han actuado con prudencia y aún
no reconocen al nuevo gobierno instalado en Ecuador.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador,
sostuvo que el gobierno continúa atento a la evolución
de los acontecimientos en Ecuador.
La cancillería agrega que estaremos pendientes de la reunión
que convocara de emergencia la Organización de Estados Americanos
(OEA).
Similar posición adoptaron los presidentes Ricardo Lagos, de
Chile, y Álvaro Uribe, de Colombia, quienes lamentaron la falta
de pronunciamiento de la OEA.
El vicecanciller venezolano, Eustoquio Contreras, dijo que su Gobierno
confía en que la crisis se resuelva por la vía institucional
e hizo votos porque no haya manos externas en la crisis.
EUA trabaja con gobierno
Estados Unidos eludió decir claramente si reconoce al nuevo presidente
de Ecuador, Alfredo Palacio; sin embargo, insistió en que quiere
trabajar con las autoridades de Quito para solucionar la crisis política
en ese país.
Tanto el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, como el del Departamento
de Estado, Adam Ereli, evitaron en sus respectivas conferencias de prensa
hablar sobre si Washington reconoce al gobierno de Palacio.
No es una cuestión de reconocimiento. Es una cuestión
de trabajar con las autoridades y las instituciones de Ecuador mientras
trazan el rumbo político, declaró Ereli.
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