España se convertirá en el tercer país del mundo después de Holanda y Bélgica en permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción de niños por estas, una vez que el Congreso de los Diputados aprobó una reforma del Código Civil condenada por la religión católica y la oposición conservadora.
La iniciativa, propuesta por el gobernante Partido Socialista (PSOE), fue aprobada en medio de los aplausos de numerosos miembros de colectivos gay y lésbicos presentes, con 183 votos a favor, 136 en contra y seis abstenciones.
El proyecto, que beneficia a un colectivo calculado en 4 millones de personas, fue rechazado por los diputados del conservador Partido Popular (PP), exceptuando la ex ministra de Sanidad Celia Villalobos y algunos diputados de la Unión Democrática de Cataluña.
La reforma debe ahora pasar al Senado, donde el PP está en mayoría, pero dados los apoyos de los socialistas, el texto será remitido nuevamente al Congreso, que lo ratificará previsiblemente en junio próximo.
Altos responsables de las religiones católica, protestante, ortodoxa y judía en España habían firmado el miércoles un comunicado conjunto en el que condenaban el matrimonio homosexual.
El documento afirma que el proyecto “desfigura la institución del matrimonio en algo tan elemental como es su constitución por un hombre y una mujer”.
“A dos personas del mismo sexo no les asiste ningún derecho a contraer matrimonio”, reza el texto.