El alcalde de Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, rechazó ayer ante un juez la fianza presentada un día antes por diputados adversarios que quieren impedir que vaya a la cárcel.
López Obrador, que insiste en que es inocente de la acusación de desacato que presentó en su contra la Procuraduría federal mexicana, aseguró que está dispuesto a ir a la cárcel si así lo indica el juez.
Rodeado de simpatizantes, el político populista no esperó ni 24 horas para rechazar la humillación de dos diputados locales del conservador Partido Acción Nacional (PAN), que quieren salvarlo cautelarmente de la cárcel “para que no se haga la víctima”.
“No he hecho ni haré solicitud alguna para obtener la libertad provisional bajo caución (...), por lo que exijo al ciudadano juez se sirva de forma inmediata revocar dicha libertad provisional”, señaló el texto entregado personalmente por López Obrador en los juzgados.
López Obrador mantiene un tenso pulso con Vicente Fox que se acentuó hace 15 días, cuando la Cámara de Diputados le quitó la inmunidad parlamentaria.