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El Hospital Benjamín Bloom recibió la semana un paciente con síndrome
coqueluchoide, considerado como una infección respiratoria aguda, de carácter
viral.
En este sentido, Carlos Figueroa, director del hospital, explicó que
para salvar a los niños están atacando uno de los efectos más negativos
de la enfermedad, que es el aumento de glóbulos blancos, lo que hace que
la sangre se vuelva espesa. Así, los médicos están ejecutando procedimientos
“extraordinarios” y hasta cierto punto “experimentales”,
consideró el director.
“Lo que está salvando vidas ahorita no es proteger al niño contra
la bordetella pertusis (bacteria de la tos ferina); por ejemplo o contra
un virus, sino diluirle la sangre”, explicó el médico.
La última bebé que ingresó por este síndrome fue Corixa René Ramírez
López, de cuatro meses, procedente de La Paz. A la bebé se le extrajo
sangre y se le sustituyó por líquidos ricos en glóbulosrojos.
De no diluir el liquido cuanto antes, se corre el riesgo de coagulación
y que la sangre no circule debidamente, provocando el colapso de los órganos
vitales.
Antecedentes
En 2005, el Ministerio de Salud reporta 18 niños diagnosticados con esta
enfermedad. De los 16 que fueron atendidos en el Bloom, seis fallecieron.
Este síndrome puede manifestarse como una tos sin mayores consecuencias
en un adulto, pero puede llegar a ser causa de muerte en los bebés en
los primeros meses de nacido.
Figueroa destacó que de las seis muertes registradas, en tres se confirmó
que había sido por la tos ferina, una de las variables que puede influir
en la sintomatología y tratamiento del paciente.
Según Figueroa, estos datos indican que el peligro para la vida de los
pequeños son virus diferentes a la bordetella pertusis, causante de la
tos ferina.
Ninguno de los niños que murieron habían sido vacunados.
En los otros tres casos, los bebés sí habían recibido inmunizadoras,
pero incompletas.
Hay que mantener a los niños abrigados
Proteger a los bebés menores de dos meses de enfermedades mortales
no depende de vacunas, sino de cuidados.
De acuerdo con Mario Serpas, jefe del departamento de epidemiología
del Ministerio de Salud, el país no cuenta con ningún método
de inmunización que garantice la salud de los menores de dos meses.
En el caso de los niños menores de dos meses, lo que se
sugiere es que no deben estar expuestos a las condiciones del clima riesgosas,
es decir, hay que tenerlos lo más abrigados posible en las viviendas.
No sacarlos, expresó el funcionario.
Para los que sobrepasan ese límite de edad, el profesional recomendó
la vacunación acorde al esquema de vacunación nacional.
En el caso específico del síndrome coqueluchoide, lo que
agrava la situación es la condición no desarrollada del
sistema inmunológico de los bebés, ya que ante cualquier
contacto con los virus que producen la enfermedad, se pueden presentar
complicaciones.
En lo que va del año, Salud reporta el hallazgo de 18 casos. De
estos, ocho se concentran en el hospital Zacamil, uno en el de Sonsonate
y otro más en el de Santa Ana. Los ocho niños restantes,
fueron atendidos directamente en el Bloom.
Serpas indicó que Salud ya está realizando una investigación
de cada uno de las casos para determinar si es necesario hacer cambios
en el esquema de vacunación a fin de ampliar la inmunización.
Hospital San Rafael y San Bartolo no reportan casos
Los SIBASI de La Libertad e Ilopango norte no han registrado indicios
de que el síndrome coqueluchoide esté presente en sus respectivas
comunidades.
Así lo explicaron Margarita de Fuente, jefa de epidemiología
del Hospital San Rafael, y Félix Valladares, epidemiólogo
del Hospital de San Bartolo.
Ambos especialistas coincidieron en que durante los primeros meses del
año registraron sospechas de la presencia del síndrome y
que las remitieron a los hospitales correspondientes.
Ninguno de esos casos resultó ser de coqueluchoide,
se informó.
Margarita Figueroa, neumóloga pediatra del Hospital San Rafael,
confirmó que en enero atendieron tres casos de sospecha del síndrome
y que fueron remitidos al Hospital Bloom.
Si tuviéramos una sola sospecha, rápido damos alerta,
afirmó.
En el Hospital de San Bartolo, Valladares aseguró que atendieron
tres sospechas entre los meses de enero y febrero, pero que después
fueron descartados como síndrome coqueluchoide.
No así, el médico aseguró que en lo que va de 2005
han atendido 444 neumonías y 38 mil 705 casos de infecciones respiratorias
agudas conocidas como IRAS.
Valladares recalcó que las IRAS son la primera causa de consulta
a escala nacional.
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