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Operación por medio de la cirugía laparoscópica

Redacción de Vivir
vivir@laprensa.com.sv

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net,o al teléfono 786-596-2373.

Gracias a los avances científicos, ahora muchos niños pueden ser operados por medio de la cirugía laparoscópica.

La cirugía laparoscópica, no hay duda, ha significado un gran avance médico. Desde que comenzó a usarse, hace poco más de 20 años, sobre todo en el campo de la ginecología y más tarde en el de las operaciones de vesícula, esta técnica ha avanzado tanto que hoy se emplea en prácticamente cualquier tipo de operación de la cavidad abdominal, incluyendo la de extracción de riñones.

Esto, por supuesto, ha dado como resultado estancias más cortas en el hospital, recuperaciones más rápidas, menores riesgos secundarios y, por ende, en mejor calidad de vida.

Sin embargo, un grupo que no se había podido beneficiar de la misma era el de los niños, quizás los que más la hubieran necesitado, debido a que el instrumental que se utilizaba para los adultos, incluyendo la cámara, era demasiado grande para la cavidad abdominal de los pequeños.

Esto cambió a mediados de los años noventa, cuando la laparoscopía pediátrica o infantil también comenzó a tomar vuelo, aunque al principio de la mano de muy contados cirujanos en los Estados Unidos.

En el sur de la Florida el doctor Raleigh Thompson, del Baptist Hospital of Miami, único cirujano pediátrico capacitado para hacerla durante mucho años, fue el primero que comenzó a emplear la laparoscopía en los pequeños.

Él expresa que la dificultad para llevarlas a cabo residía sobre todo en el equipo. “Los telescopios tienen que ser más pequeños y también las minicámaras, porque el espacio para el movimiento (el pequeño abdomen) es menor”.

Superada esta dificultad fundamental, la técnica laparoscópica pediátrica comenzó a desarrollarse rápidamente.

Los avances

“Empezamos hace unos 10 años con un curso específico de laparoscopía infantil para los médicos estadounidenses que estaban en formación”, cuenta el Doctor Thompson. “Hemos formado 18 al año durante 10 años, así que ya son 180 cirujanos formados en la técnica.”

“También he dictado dos cursos sobre el tema para latinoamericanos”, redondea.

La principal diferencia entre la laparoscopía para adultos y para niños es que en adultos “se suele utilizar más para extraer órganos, mientras que en los niños para reconstruirlos”, comenta el doctor.

Ejemplo de esto es la operación para colocar tubos alimenticios y para tratar el reflujo gástrico en niños muy pequeños.

“Tan pequeños como de 1 mil 500 gramos”, aclara.

“También la utilizamos para remediar la estenosis del píloro, muy común entre los bebés de cuatro a seis semanas de nacidos”, dice, y explica: “En esos casos, le introducimos una cámara muy chica a través del ombligo y le hacemos una pequeña incisión en el píloro para desbloquear el estómago, que es lo que produce el espasmo; así no tenemos que abrirlos. toma de seis a siete minutos”.

“Esta es una operación que se hace de manera abierta en todas partes del mundo, pero la técnica laparoscópica es más rápida, menos dolorosa y es muy superior desde el punto de vista cosmético porque no deja apenas cicatriz.”

La técnica laparoscópica también ha comenzado a usarse en la reconstrucción del esófago en los niños que nacen sin él.

“A través de tres cortes mínimos metemos una cámara muy diminuta y los instrumentos necesarios para conectar los segmentos del esófago que están desconectados”, explica el doctor Thompson, y continúa: “También extraemos los ganglios en los casos de cáncer linfático, y hacemos reconstrucciones del sistema urinario: extraemos riñones anormales, reconstruimos la uretra, que son los tubos que llevan la orina de los riñones a la vejiga.

Removemos la apéndice y también el bazo.”

Así que, esencialmente, toda operación que se haga de forma abierta, también se puede hacer con la técnica laparoscópica.

“Las únicas operaciones que, rutinariamente, yo no hago con esta técnica son las de tumores cancerosos, porque cuando uno extrae un tumor quiere estar seguro de que ha dejado un buen margen de tejido alrededor.”

Otro campo de aplicación muy exitoso para la cirugía laparoscópica es el del tratamiento de la enfermedad de Hirschsprung, un defecto de nacimiento que ocurre en uno entre 6 mil recién nacidos, que consiste en que el niño carece de las células que permiten que el colon se relaje, produciéndole obstrucción intestinal.

“El tratamiento clásico ha sido extraerle la sección anormal del colon y colocarle una colostomía para, al año, volverle a conectar la parte normal del colon al ano”, explica el Doctor Thompson.

“Con la laparoscopía, sin embargo, cuando están recién nacidos les introducimos una cámara a través de una incisión de 3 mm, les sacamos el pedazo de colon enfermo a través del ano y lo cortamos y extraemos, sin necesidad de hacer una gran incisión, sin necesidad de una colostomía y sin necesidad de una segunda operación. ¿No es maravilloso?”, concluye.



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