Pregúntale a tu nutricionista clínica
En los primeros dos años de vida, la alimentación es esencial para conseguir un adecuado crecimiento y desarrollo, ya que en esta etapa aproximadamente se logra un 40 ó 50% de la talla en la edad adulta.
En esta fase de crecimiento y desarrollo, es fundamental el papel de las madres y los padres, ya que los niños y niñas no pueden valerse por si mismos. Es importante recalcar que las madres y los padres deben ser consientes de que cuando alimentan a sus niños y niñas no solo les proporcionan deter-minados nutrientes, sino también pautas de comporta-miento alimentario; por ejem-plo el adquirir buenos hábitos alimentarios que se inicia tempranamente y el masticar de manera correcta, ya que al masticar se inicia la digestión de todo lo que comemos.
Es recomendable que los niños y niñas inicien a comer otros alimentos a partir de los seis meses.
Hay que saber que antes de esta edad su comida debe ser exclusivamente leche materna.
De los seis a 12 meses
Es recomendable incluirle gradualmente otros alimentos y solo uno a uno en cada semana en forma de purés, esto es para detectar cualquier tipo de alergias.
A los seis meses: cereal, arroz y verduras.
A los siete meses: jugos de frutas diluidos (excepto cítricos).
A los ocho meses: frijolitos colados, arroz, carne magra y pollo.
A los nueve meses: pan con margarina, frijolitos y sopas de verduras.
A los 10-11 meses: derivados de la leche (queso, crema o yogur).
A los 12 meses: yema de huevo, pollo y toda clase de sopas.
Después de 1 año de edad: la alimentación debe ser igual a la dieta familiar.
Es recomendable que a esa edad los niños y niñas coman cinco veces al día.
Si tuviera problemas para alimentar a su bebé, con leche materna consulte a su nutri-cionista o médico pediatra.
Segundo año de vida
Proteínas: leche, queso, huevos, pollo, carnes y frijoles.
Carbohidratos: arroz, avena, plátanos, tortillas, pan y pastas alimenticias (macarrones).
Vitaminas y minerales: frutas y verduras.
Recomendaciones:
Prepararles meriendas con base en frutas crudas o en refrescos naturales, atoles, arroz en leche, gelatinas, sorbetes y palomitas de maíz (al natural).
Dar de comer cinco veces al día. Es importante que la alimentación sea balanceada, ya que el exceso puede llegar a producir obesidad infantil, y así evitar que desarrollen problemas de salud en el futuro relacionados con el sobrepeso, como la diabetes, hipertensión arterial o problemas cardio-vasculares, en la vida adulta.