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Abril 27. (4:00 p.m.) Los presidentes Óscar Berger, Antonio Saca, y Ricardo Maduro; presidentes de Guatemala, El Salvador y Honduras, respectivamente, se declararon en "máxima alerta" ante la crisis política que vive Nicaragua, aseguró hace unas horas
el mandatario salvadoreño.
"Esta mañana he tenido una conversación con el presidente Berger, anoche hablé con el presidente Maduro, que es el coordinador del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), y los presidentes nos hemos declarado en máxima alerta, porque, como SICA,
estamos propugnando que no se rompa el orden constitucional; ya hemos manifestado nuestro apoyo al presidente (Enrique) Bolaños", declaró Saca.
El paro indefinido del transporte colectivo continúa hoy en Managua, aunque los transportistas comenzaron un diálogo con el Gobierno, al tiempo que los estudiantes aseguran que mantendrán sus protestas por el alza del pasaje.
Tras varios días de protestas, representantes del Gobierno, de los transportistas y del Consejo Nacional de Universidades (CNU) iniciaron hoy una reunión en la Casa Presidencial para abrir negociaciones en busca de una solución a la crisis originada por los altos precios
del combustible.
El presidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), Yasser Martínez, asistió a la reunión, pero intempestivamente la abandonó en protesta porque en esa cita no estaba del presidente Enrique Bolaños, quien se incorporó posteriormente
a la reunión, según fuentes oficiales.
Los estudiantes mantienen hoy sus protestas en rechazo del incremento de la tarifa del transporte urbano en tres centavos de dólar (de 15 a 18 centavos de dólar), en las cercanías de los recintos universitarios, pero de manera pacífica, sin cerrar las vías
de acceso, ni con enfrentamientos con la policía como en los últimos días.
Por su parte, el jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, dijo hoy a la prensa que el Ejército está "atento" a los acontecimientos de violencia como instruyó el presidente Enrique Bolaños, pero que sólo actuarían si
las fuerzas policiales son rebasadas por los manifestantes, algo que consideró imposible.
Saca consideró que "pedirle al presidente que baje los precios del combustible y que de lo contrario lo van a destituir o que renuncie, me parece absolutamente ilógico. Los precios del combustible no dependen del presidente Bolaños ni del presidente Saca, dependen de
los países petroleros".
Saca abogó porque "ojalá (los nicaragüenses) se pongan la mano en la conciencia, y comiencen a darse cuenta del daño tremendo que nos están causando a nuestras economías. Yo esperaría que esta situación tienda a normalizarse".
El gobernante salvadoreño dijo que el canciller Francisco Laínez recibió una llamada telefónica de su homólogo nicaragüense, Norman Caldera, quien le informó de la situación y de la "exhortación" que la Asamblea Legislativa
le formuló al presidente Bolaños.
Para Saca esa exhortación del Congreso nicaragüense "es una amenaza en la que le dicen, 'mire si no baja el precio de la gasolina mejor váyase, y eso no va a resolver los problemas'".
"Hay que respetar el orden constitucional, el orden establecido. Y para Centroamérica es un dolor de cabeza, el tema de Nicaragua", subrayó el presidente salvadoreño.
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