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Este día, 80 personas, entre sacerdotes y religiosas, se reunirán en
un hotel capitalino para escuchar ponencias que giran en torno a la situación
actual y las formas de transmisión del sida.
De acuerdo con Rodrigo Simán, director del programa ITS/VIH/Sida del
Ministerio de Salud, ante las estadísticas que dicen que cada día hay
seis personas más infectadas con el virus de la enfermedad, la Iglesia
católica ha tenido que demostrar mayor apertura.
Aunque los religiosos no admiten el uso del condón como protección en
contra de la enfermedad, Simán explicó que se espera que los sacerdotes
puedan colaborar en la promoción de la abstinencia de relaciones sexuales
y la fidelidad como métodos eficaces para evitar el contagio.
Simán agregó que esperan de la Iglesia la disposición para hacer desaparecer
la idea de que tener sida es un “castigo divino”.
Por su parte, monseñor Richard Antall, del Arzobispado de San Salvador,
expresó que la Iglesia ha estado cerca de la problemática del sida en
cuanto a atención de los infectados, pero ahora quieren explorar más el
tema de la prevención de contagio.
La actividad se desarrolla con financiamiento del Fondo Global para la
lucha contra el sida.
Este taller se realiza en el marco de una estrategia que pretende hacer
más activo el papel de la Iglesia. Anteriormente, se realizaron charlas
dirigidas a las personas que trabajan en clínicas parroquiales y próximamente
se harán ponencias ante los seminaristas.
Pese a que hay avances, aún se mantienen vigentes los puntos polémicos
en el tema del sida, como el uso del condón como método para grupos de
riesgo, entre ellos, trabajadoras del sexo y homosexuales.
Entrevista con Rodrigo Simán
Que recomienden fidelidad
Para Rodrigo Simán, director del programa ITS/VIH/Sida del Ministerio
de Salud, la tesis es sencilla: piden a las iglesias que recomienden fidelidad,
incluso en casos de homosexualidad.
¿Pedirán a las iglesias recomendar el condón?
Para prevenir el sida hay tres maneras: abstinencia, fidelidad y el
uso del condón, en ese orden de efectividad. Si una persona va
a tener relaciones de riesgo, que use un condón, aunque sabemos
que tiene un fallo de 10 a 15 por ciento, pero es un buen método
de barrera. A las iglesias no les vamos a exigir que hablen de condón,
les vamos a exigir que sensibilicen a sus fieles a que el sida es una
realidad.
¿Dejarán de lado a los grupos de riesgo?
No. En efecto, solicitamos a las iglesias que recomienden que un hombre
que tenga sexo con hombre puede ser fiel a su pareja. Las medidas preventivas
deben ser universales.
¿Se pide a las iglesias recomendar fidelidad independiente
de preferencias sexuales?
Así es. Y si lee los escritos del gran santo Juan Pablo II, él
llama al respeto de la vida y de la persona humana sin distinguir sexo,
orientación sexual o género. La Iglesia está consciente
de esto.
Es un cambio radical...
Es que hablamos de medidas universales. No les estamos diciendo que
nos ayuden a promocionar condones. Les pedimos que nos ayuden a aceptar
a sus fieles, a decirles que son bienvenidos y que no lo decimos nosotros,
lo dice su santidad Juan Pablo II. El amor de Dios se expresa hacia todos
sus hijos, sean portadores de un virus o no lo sean, tengan una preferencia
sexual o no. Y esto lo sabe la Iglesia. La capacitación de mañana
no es solo de Salud, es conjunta. Ha sido solicitada por ellos, no es
iniciativa nuestra.
Entrevista con Monseñor Richard Antall
Iglesia no aconsejará a inmorales
Monseñor Richard Antall, del Arzobispado de San Salvador, será
parte de la comitiva que recibirá las charlas sobre sida.
¿Cuál será el papel de la Iglesia en la prevención
del sida?
En prevención, la Iglesia no tiene que estar pasando condones
a la gente porque hay muchos otros que lo hacen. Lo importante para cambiar
la cuestión del sida es fidelidad a la pareja.
No hay apertura de la Iglesia a métodos de barrera...
No, condones no. Estamos a favor de tres cosas, que son el ABC del sida:
abstinencia, fidelidad y, por último, está que hay agencias
internacionales que dicen que hay que dar condones a grupos en peligro.
Y en esto, la Iglesia no va a dar consejos a grupos inmorales.
¿Ni siquiera a grupos de riesgo, como las trabajadoras del
sexo?
¿Por qué lo va a hacer? Si la Iglesia cree que esas prácticas
son inconvenientes. ¿Por qué la Iglesia va ser protagonista
y decir hay que usar condones? La Iglesia no va a comentar
eso. Lo que la Iglesia recomienda es cambio de conducta, especialmente
la infidelidad y la actividad sexual inestable. La Iglesia no va a promover
algo inseguro que va con la conducta inmoral. No vamos a dar consejo sobre
algo que es contrario a nuestro mensaje.
¿Qué piensan sacar del taller?
Queremos concienciar a los padres en la necesidad de estar al día
en la enfermedad. El clero, como educador, le tiene que decir a la gente
que esta enfermedad no es un castigo por pecado, que todos somos hijos
de Dios, que no es una tragedia.
¿Serán educadores en materia del sida?
Sí, en dos vías: en atención a las personas que
ya tienen el virus y en evitar más propagación de la enfermedad.
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