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José Antonio Salaverría, padre del menor secuestrado por la banda “Tacoma-Cabrera”,
liderada por Santos del Tránsito Cabrera, hizo uso de la última palabra.
Narró cómo Felipe, quien tenía 10 años de edad cuando fue plagiado en
octubre de 2001, tuvo el discernimiento para colaborar en la identificación
de las casas donde estuvo cautivo.
“Felipe dejó señales”, resumió el padre del menor.
Se refería a marcas de colores impregnadas en los ladrillos de determinados
lugares de la primer casa de cautiverio.
Incluso, dijo Salaverría, el niño colocó una prenda íntima en una gaveta
de la segunda casa.
“En el baño dejé unas nucitas (chocolates) que les pedía a ellos”,
le dijo Felipe a los investigadores.
Estas pruebas en los lugares donde el niño permaneció por 10 días fueron
referencias de identificación.
“Nosotros como víctimas, honorable tribunal, lo único que queremos
es que se haga justicia”, dijo Salaverría, ante la mirada atenta
y silencio total de abogados defensores e imputados, que escuchaban el
relato del padre de Felipe.
La Fiscalía y el abogado querellante Mario Machado consideraron que está
suficientemente probada la participación de Santos Cabrera en el secuestro,
así como la del resto de acusados, identificados como Carlos Umaña, Carlos
Godoy, César Saravia y Salvador Rivas.
En tal sentido, pidieron al tribunal una condena a 60 años de cárcel
para cada imputado.
Al respecto, Salaverría dijo ser “fiel creyente del sistema de
justicia”, y también está convencido de la culpabilidad de los acusados.
Los defensores, por el contrario, han deslegitimado a los dos testigos
que señalan directamente a los cinco acusados como responsables de la
planificación y ejecución del secuestro.
Hablaron los reos
Todos los imputados hablaron al final de la vista pública.
A excepción de Santos Cabrera, todos se declararon inocentes. César Saravia
dijo que está involucrado en el caso por revanchismo de la DECO, debido
a que este es acusado de intento de homicidio de un investigador del caso
Salaverría.
Carlos Godoy dijo que su único vínculo es la renta de su casa, donde
se mantuvo cautivo al menor.
Piden clemencia para Santos Cabrera
La defensora de Santos Cabrera solicitó a los jueces no infligir
más castigo al líder de la banda.
La defensora de Santos del Tránsito Cabrera, Ivanova Vaquerano,
no defendió la inocencia de su cliente, sino que apeló ante
los jueces por que se tome en cuenta que Cabrera ya tiene más de
200 años de condena en otros casos.
Por estar condenado, Santos Cabrera no ha perdido sus derechos
civiles, sino los de ciudadano. tomen en cuenta, señores jueces,
que las penas tienen el fin de dar la oportunidad a la persona de volver
a incorporarse a la sociedad, dijo.
Cabrera aceptó la semana pasada que era el responsable intelectual
y material del secuestro de Felipe Salaverría.
Pese a ello, Vaquerano dijo: Santos Cabrera es un ser humano y
tiene derechos y dignidad.
Su abogada defensora dijo que además las penas impuestas a Cabrera
se han agravado al ser aislado en el penal de máxima seguridad.
Les pido, honorables jueces, que Santos Cabrera no sea visto como
un objeto por ser un procesado más, sino como una persona,
solicitó Vaquerano.
Intervención parca
Contrario a sus compañeros que son procesados, Santos Cabrera
solo tomo el micrófono para decir que se adhería a la posición
de su defensora. Nada más.
En días anteriores, dijo que el santero persona que ofrece
información de determinada familia a cambio de dinero no
era Salvador Rivas, sino Julio Villalta, un ex agente de seguridad de
José Antonio Salaverría.
También desvinculó del caso de Felipe al resto de imputados
e incriminó a las personas que ya están pagando 30 años
de prisión tras ser juzgadas en 2002.
Se refería a los extranjeros detenidos el día de la liberación
de Felipe Salaverría y a otros tres salvadoreños también
condenados.
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