La Organización Nacional para las Mujeres inició una campaña para impedir que se aprueben los implantes de silicona en las más de 300 mil cirugías de reconstrucción y cosmética de senos que se realizan al año en EUA.
“Nuestro deber es luchar por la salud de las mujeres”, dijo a EFE Olga Avilés, vicepresidenta de esa organización, conocida por su sigla en inglés NOW.
Un panel asesor de la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA) recomendó que el gobierno del presidente George W. Bush apruebe la solicitud presentada por una firma fabricante de los implantes —Mentor— para vender la silicona a cualquier mujer que desee tenerlos.
El anuncio siguió a tres días de audiencias en las que hubo testimonios, en algunos casos muy emotivos, de mujeres que describieron las penurias y trastornos de salud causados por la ruptura de la envoltura y el derrame de silicona en su cuerpo. El mismo panel había rechazado una solicitud similar presentada por la firma Inamed, principalmente porque los expertos dijeron que no se había presentado suficiente información de largo plazo.
En Estados Unidos hay más de siete millones de mujeres que han tenido cirugía de mamas, ya sea para la reconstrucción después de la mastectomía por cáncer, o para el aumento del volumen debido a razones estéticas.
El lado negativo
Avilés dijo a EFE que aproximadamente un 50 por ciento de esas operaciones se efectúa “por razones puramente estéticas, porque se promueve cierta imagen de lo que ha de ser el cuerpo femenino”.
“Ahora tenemos el caso de adolescentes que no tienen ningún problema de salud y a quienes se les obsequia la cirugía plástica de senos como regalo de 15 años”, agregó.
Los implantes más comunes en el mercado son el de silicona, que desde 1992 la FDA restringió a las mujeres que han tenido mastectomía y en procedimientos estrictamente controlados, y los de compuesto salino. Por razones estéticas, muchas mujeres están descontentas con los implantes salinos que no tienen la firmeza de la silicona, y que pueden causar “olitas” que se ven debajo de la piel.
La FDA, que tiene ahora un plazo de 90 días para anunciar su decisión, habitualmente sigue las recomendaciones de sus paneles de asesores.
De todos modos, la recomendación del panel incluyó nueve condiciones, entre ellas que la firma Mentor exija que los cirujanos completen un curso de instrucción si quieren usar los implantes de silicona de esa empresa.
Avilés insistió en que deben hacerse estudios a plazo más largo. “El 93 por ciento de las mujeres que han tenido implantes de silicona sufre la ruptura de la envoltura después de ocho o nueve años”, indicó.