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| Tips
prácticos | |
Marcela Vaquerano, administradora de empresas, recomienda: |
| Hacer
una lista de las cosas que se tienen que hacer durante el día y enumerarlas con
base en el nivel de importancia que tenga. | |
Reconocer las diferencias entre lo importante y lo urgente de llevar a cabo. |
| Tener
criterio cuando hay cosas o actividades que chocan; es decir, saber escoger qué
es lo más importante para el interesado en ese momento. |
| Es necesario
saber delegar responsabilidades, pues es una buena opción cuando hay una carga
grande de cosas por hacer. | | | Son
las 5:30 de la mañana y Óscar Emerson Alas salta de la cama, se ducha y corre
al negocio de comida que administra con Claudia, su hermana mayor. Allí
empieza lo bueno: este joven, de 20 años, estudiante de ingeniería industrial,
prepara y supervisa todo para que el merendero pueda abrir sus puertas a los hambrientos
comensales que desde las 7 de la mañana demandan un nutritivo desayuno. Los
desayunos se siguen sirviendo hasta eso de las 10 de la mañana, pero Emerson a
las 8 vuela para recibir sus clases en la universidad. Mientras, su hermana se
queda al frente del comedor hasta que él regresa a las 4:30 p.m., hora en que
se están vendiendo los antojitos de la tarde. Emerson
sirve, ordena y cobra hasta que el negocio cierra sus puertas a eso de las 7 de
la noche. “Tener un trabajo y estudiar
es bien duro, hay que dedicarle tiempo a ambas cosas. En mi caso, al llegar a
casa me toca desvelarme para estudiar y para hacer los trabajos de la universidad”,
comenta este joven de pelo “pincho” y chanclas deportivas. Ahí
está el detalle “Todo en la vida
demanda tiempo”, dice la licenciada en Administración de Empresas Marcela
Vaquerano Henríquez. Y agrega: “La clave
está en saber distribuir tu tiempo para, consecuentemente, poder organizarte”. La
profesional ejemplifica el caso de las mujeres que tienen obligaciones en la casa,
en el estudio y en el trabajo, y que para no “ahogarse” con tantas
responsabilidades han aprendido a distribuir el tiempo de manera inteligente. Pero,
por otra parte, están las personas a quienes se les vuelve un poco menos complicado
equilibrar los estudios y el trabajo debido a que laboran en empleos en los cuales
pueden ellos elaborar su propio horario. Este
es el caso de Roxana Polanco, representante en El Salvador del sello discográfico
Sony-BMG, quien, en sus palabras, tiene la dicha de manejar su horario de trabajo
a su entera conveniencia. “Me faltan
pocas materias para terminar mi carrera de Mercadeo y la presión académica es
fuerte; afortunadamente, hoy en día tengo todo más equilibrado y bajo control,
porque si tengo necesidad de reunirme durante el día, simplemente hago el espacio”,
asegura Polanco. Roxana tiene la suerte de
que su trabajo es evaluado con base en resultados por sus jefes al final de cada
mes. “En ocasiones no es fácil, pero
tampoco imposible. Requiere un poco de planificación y organización para poder
salir con todas las cosas que hay que hacer”, recalca. Alas
está de acuerdo con Polanco, y también ve más allá del sacrificio que hoy le cuesta
desveladas y músculos tensos. “Antes
estaba acostumbrado a solamente estudiar, estar con mis amigos o ver la tele.
Hoy tengo obligaciones en el negocio que me están ayudando a ser más responsable,
ordenado, a colaborar en el gasto familiar y a poner en práctica lo que aprendo
en la universidad. Hoy, mis ratos libres sí que los aprovecho al máximo para estar
con mi familia, amigos y divertirme; me lo merezco después de trabajar y estudiar
tanto”, concluye. No hay fórmulas mágicas,
sino voluntad, organización y planificación. Sin esos elementos, cualquiera puede
perder el equilibrio y caer en la vorágine del tiempo, el estrés, el desorden
y la frustración. |