El finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes) ganó el Gran Premio de España, quinta prueba del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, ayer en el circuito de Barcelona, con lo que el español Fernando Alonso (Renault) no pudo lograr su cuarto triunfo consecutivo. Pese a todo, el asturiano consolidó su primer puesto en el mundial de pilotos, con 44 puntos, por delante del italiano Jarno Trulli (Toyota), con 26, quien fue tercero en Barcelona.
Raikkonen, que ocupó la “pole position” y es ahora tercero en el mundial de pilotos con 17 puntos, dominó la carrera de principio a fin.
El alemán Michael Schumacher (Ferrari), séptuple campeón mundial, que salió en octava posición en la parrilla de salida, se vio obligado a abandonar en la vuelta 45, de las 66 de que constaba la prueba, tras un pinchazo de su rueda delantera izquierda.
Su compañero Rubens Barrichello, quien salió en la penúltima línea de la parrilla de salida, intentó la estrategia de una sola parada para repostar, frente a dos de sus rivales; pero fracasó a la puerta de los puntos, terminando en novena posición, a poco más de un segundo de David Coulthard.
El italiano Giancarlo Fisichella superó al Williams-BMW del australiano Mark Webber a dos vueltas de la llegada, para entrar en quinta posición, detrás del alemán Ralf Schumacher (Toyota) y ofrecer cuatro puntos a Renault en el campeonato de constructores.
Con su triunfo, Kimi Raikkonen confirmó las cualidades de su McLaren-Mercedes, mientras que Renault, con el segundo y quinto puestos de Alonso y Fisichella, cumplió, y Ferrari decepcionó de nuevo.
El finlandés logró imponer su ritmo sostenido y nadie se le puedo acercar en ningún momento. “Era imposible seguirlo. No servía de nada intentar acercarse a él”, comentó Alonso.
Enojado
Michael Schumacher, tras una primera parada para cambiar el neumático trasero izquierdo (vuelta 44), un incidente que arrancó un gesto de descontento en el director general de Ferrari, Jean Todt, tuvo poco después el mismo problema con su goma delantera del mismo lado, y se vio obligado a dejar la carrera.
Obligado a dar una vuelta entera a un ritmo muy lento para regresar a boxes, con la parte baja del auto rozando la pista, entró esta vez directamente en el garaje y descendió de su monoplaza visiblemente irritado.
La carrera comenzó con una neutralización en la segunda vuelta para evacuar a los dos Minardi-Cosworth, que se quedaron bloqueados en la parrilla de salida.
En la tercera vuelta, después de que el auto de seguridad diera vía libre para continuar la carrera, el colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren-Mercedes) doblaba a Michael Schumacher al final de la línea recta de meta.
Pero en su regreso a la competición, el piloto colombiano efectuaba un trompo en la octava vuelta. Pese a una tercera parada en boxes imprevista, acabó terminando en séptima posición, marcando de este modo dos puntos en el campeonato.