La transmisión de reproducciones de facsímiles empezó
a usarse en Europa entre los años 60 y 80. Hoy son un medio bastante
popular en las oficinas, aunque su futuro se ve amenazado por el Internet
y el correo electrónico.
El escocés Alexander Bain es considerado el inventor de este
aparato. El 27 de mayo de 1843 patentó una máquina que enviaba
imágenes a distancia, pero no consiguió construir un modelo
que funcionara; 20 años después, Giovanni Caselli desarrolló
el primer telefax para la empresa Rank Xerox. El nombre procede de la
expresión telefacsímil que significa copia idéntica
a distancia, convertido en telefax, y después simplemente en fax.