Un conjunto de 40 osamentas humanas fueron encontradas en el panteón
de una antigua iglesia en el bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México.
Las piezas de 26 niños, 16 adultos y dos adolescentes
forman parte de un cementerio católico colonial. Esta condición
se determinó por la posición de los cuerpos y el hallazgo
de cruces y relicarios, según Guadalupe Espinosa, coordinadora
del Proyecto Arqueológico de Chapultepec.
Los restos humanos fueron encontrados en enero en el acceso al bosque
conocido como Puerta de los Leones durante unos trabajos de remodelación.
Entre los hallazgos más interesantes está la tumba
de un niño de unos seis meses que se encuentra sobre una corteza
de árbol, el cuerpo fue envuelto en un petate (burda tela indígena)
y en lo que era la cabeza se encontraron restos de espinas, lo que hace
pensar que tenía colocada una corona, añadió
Espinosa.
También se encontraron restos humanos que bien podrían pertenecer
a una época prehispánica o a un entierro clandestino. Los
restos de un recién nacido encontrado incinerado en una olla de
barro sugieren un sacrificio humano a los lagos dentro del bosque o un
entierro clandestino ya que esto es característico de los pueblos
prehispánicos, dijo la arqueóloga. Con este hallazgo
se demuestra que en la zona pantanosa de Chapultepec hubo asentamientos.