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[ LA NOTA ]
Sobreaveriguar
Sin rostros ni pistas. La Policía y la Fiscalía no tienen
la menor idea de quién o quiénes cometieron 1 mil 972 asesinatos
en 2004. Es decir, el 50.6% de las muertes violentas no ha sido descifrado,
y en las portadas de los expedientes se lee sobreaveriguar.
Pocas garantías. La Fiscalía identificó a 1 mil 56
supuestos victimarios en 2003; sin embargo, la falta de pruebas abonó
para que no pudieran fundamentar la acusación. Resultado: los casos
no llegaron a los tribunales. Aún así, la Fiscalía
insiste en que la nada honrosa cifra no está impune. Tienen 10
años para resolver un homicidio, defiende. En la mayoría
de casos, la Fiscalía basa su acusación en la declaración
de testigos, pues la prueba científica es una excepción.
[ El PERSONAJE ]
El reformista
René Figueroa, ministro de Gobernación, ha propuesto 181
modificaciones al Código Penal como salidas a la violencia. El
funcionario, que insiste en que las pandillas son las protagonistas de
los homicidios (un 60%, dice, aunque los datos oficiales muestran que
son responsables de un 20%), asegura que al mejorar la presentación
de pruebas en los procesos judiciales se acabará con la impunidad.
Una de las propuestas sugiere que si un testigo ya ha declarado en la
Fiscalía y es asesinado, su testimonio deberá ser válido
aun cuando no esté presente. Los códigos Penal y Procesal
Penal han sido enmendados casi 200 veces en siete años y la tasa
de homicidios no baja.
[ LA CIFRA ]
1.7
MILLONES
La violencia costó a El Salvador 1 mil 717 millones de dólares
en 2003. Esta cifra equivale al 11.5 por ciento del producto interno bruto
(PIB) y a la suma de los presupuestos de Salud y Educación multiplicada
por dos. Este dato resulta de un informe del Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD) titulado ¿Cuánto
cuesta la violencia a El Salvador?. El documento incluye los costos
médicos hospitalarios de hechos de violencia con arma de fuego
o arma blanca.
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