Más de la mitad de los hogares ubicados en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) recibe un servicio de agua potable racionado. Este es el dato más significativo que se desprende del estudio realizado por LPG Datos, la unidad de investigación de LA PRENSA GRÁFICA, en los 14 municipios que integran esta región del país, más Quezaltepeque, que ya solicitó el ingreso.
Para este estudio, realizado entre el 28 de marzo y el 25 de abril, fueron entrevistadas 6 mil personas, es decir, 400 por cada una de las 15 ciudades analizadas. Los resultados tienen un margen de error de +/-1.2 por ciento para toda la región, y de +/- 5 por ciento en cada uno de los municipios.
Uno de los objetivos de la investigación era establecer la proporción de usuarios de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) que están sometidos a racionamientos en la provisión del servicio.
En primer lugar se determinó que nueve de cada de 10 hogares del AMSS reciben agua de la estatal ANDA; el resto es atendido por servicios municipales, organizaciones no gubernamentales, empresas privadas o, simplemente, aún no tienen servicio domiciliar.
A las personas atendidas por ANDA se les preguntó: ¿Hay racionamiento de agua en su colonia? El 54.6 por ciento de los encuestados experimenta cortes continuos del vital líquido. Las suspensiones programadas por ANDA para realizar labores de reparación no fueron contabilizadas.
Traducido en términos de cantidad de clientes de la autónoma afectados, serían más de un millón de los 2 millones de clientes que tiene la estatal en las 15 ciudades analizadas.
En esa cifra de afectados se incluye a todos los que tienen el servicio suspendido, pero los cortes oscilan entre una hora y más de una semana de duración.
En este sentido, el 13.6 por ciento de los usuarios asegura que las suspensiones le duran más de 24 horas. Esta situación la viven más de 270 mil personas.
Dentro de ese grupo, a más de 41 mil le toca vivir siete días sin ver caer una gota de líquido. Esta cifra es entre clientes de ANDA, por lo que no incluye a familias que no tienen tuberías instaladas o son abastecidas por otra entidad.
Estos casos críticos se concentran en el sector oriental del Gran San Salvador, y son los habitantes de San Martín quienes viven la peor situación. Allí, el 93.9 por ciento de las familias recibe un servicio discontinuo (ver nota de la página 8).
En el otro lado de la balanza, las ciudades con menos racionamiento de agua son Cuscatancingo, Mejicanos y Nejapa; pero incluso en estos lugares, más de la cuarta parte de sus pobladores padece cortes.
En San Salvador, la capital del país, el 55.2 por ciento de las familias está racionada, pero en períodos que, en su mayoría, nunca sobrepasan las 12 horas de duración.