Entre 1994 y 2004, la cantidad de agua potable que ANDA hace llegar regularmente al Gran San Salvador se redujo, según reporta la propia autónoma, en un 12 por ciento. Ese descenso, unido al aumento de la población, es una de las explicaciones al racionamiento que asegura padecer más de la mitad de los residentes en esas 15 ciudades.
Manuel Arrieta, la persona que está al frente de ANDA, no niega la reducción, y la justifica “por varias cosas”, entre las que cita que los pozos “se están explotando sin tomar medidas de mitigación”.
Esa afirmación encaja a la perfección con lo que ha sucedido en el sistema Zona Norte, que es el que trae agua desde Quezaltepeque y Nejapa hacia el sector oriental del área metropolitana.
En 1994 esos pozos permitían captar 1 mil 800 litros por segundo (ó 1.8 metros cúbicos/segundo); diez años después, la cifra se ha reducido un 42 por ciento, y ahora captan poco más de 1 mil litros.
En los llamados sistemas tradicionales, que todavía son los garantes de la mayor cantidad del líquido que genera ANDA, también se reportan descensos.
El único sistema que produce hoy más agua es Las Pavas, nombre con el que se ha rebautizado ahora al que permite hacer llegar el agua desde el río Lempa.
Cifras de la escasez
Un total de 69 pozos y siete manantiales produciendo no son suficientes para satisfacer la demanda actual en el Gran San Salvador, cifrada por ANDA en 6 mil 710 litros por segundo.
Esa es la cifra con la que, se estima, estaría resuelto el abastecimiento. El problema surge porque, según datos de finales de 2004, ahora solo se producen 5 mil 660 litros por segundo, lo que genera un déficit de 1 mil 260 litros cada segundo que transcurre.
En un día, son más de 544 mil barriles con capacidad para 200 litros los que no llegan a los usuarios.
Y es que, según reporta la propia autónoma, para poder suministrar a los 2.2 millones de personas que viven en el área metropolitana se “importan” 2 mil 280 litros por segundo desde el río Lempa, y poco más de 1 mil litros por segundo de los pozos situados en el sector norte del volcán de San Salvador.
La diferencia —hasta los 5 mil 660 litros por segundo que se producen— está en los llamados sistemas tradicionales, que incluyen 204 plantas de extracción.