El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el de Estados Unidos, George W. Bush, abordaron de manera extensa el estado de la democracia en Rusia y en sus países periféricos, en al reunión que celebraron en Moscú, según fuentes oficiales estadounidenses.
Los dos gobernantes trataron de mostrarse optimistas tras sus conversaciones en la dacha de Putin en un bosque al oeste de Moscú.
“Rusia es una gran nación y espero que trabajemos juntos en los grandes problemas”, dijo Bush. “Quiero agradecerle su ayuda en Irán y en Oriente Medio, es mucho lo que podemos hacer juntos”.
Las relaciones entre Bush y Putin se han deteriorado últimamente debido a la insatisfacción de Washington con la venta de misiles rusos a Siria y las quejas rusas de que Estados Unidos se entromete en su esfera de influencia tradicional.
Antes del arribo de Bush a Moscú, Putin parecía molesto por las críticas de Bush a la manera como Rusia trata a sus ex repúblicas y por su fomento de la democracia en las fronteras rusas. Bush dijo en Letonia que Rusia debería reconocer la dominación soviética de Europa central y oriental y la ocupación del país báltico.
Putin dijo por televisión que Estados Unidos debería cuestionar su propia democracia antes de hurgar en los problemas de la rusa. Entrevistado por la cadena CBS de Estados Unidos, dijo que Estados Unidos no debería tratar de exportar su democracia como en Iraq.