Los
ministros de Defensa de El Salvador y Honduras se contradijeron ayer en sus últimas
versiones sobre quiénes fueron los responsables de irrumpir en el fronterizo cantón
salvadoreño de Quipure, departamento de Chalatenango, el jueves pasado.
“Se trata de un grupo de delincuentes que asolan a las comunidades fronterizas
de ambas naciones vestidos con uniformes militares”, declaró el ministro
de Defensa de Honduras, Federico Brevé, en rueda de prensa.
Brevé indicó
que los responsables, según sus informes, portan fusiles M-60 y granadas, armas
que no son utilizadas por las tropas hondureñas cerca de los límites entre ambos
países.
Sin embargo, el ministro de Defensa salvadoreño, Otto Romero, continuó
sosteniendo que los 12 hombres que exigieron comida y dinero a la población del
lugar pertenecían a las fuerzas armadas hondureñas.
“No hay duda
de que fueron soldados hondureños. Estamos tratando de aclarar las condiciones
en las que sucedió el hecho, pero fueron militares de aquel país”, aseguró
de nuevo el funcionario salvadoreño.
Romero insistió incluso en que “una
situación similar” aconteció en el sector de Nahuaterique hace un mes. “Las
autoridades (hondureñas) no les dan instrucciones correctas a sus tropas”,
aseveró, para acabar matizando: “Son hechos aislados. Creemos en la buena
fe de las autoridades hondureñas en la investigación del caso”.
Brevé,
en respuesta, sostuvo que hay una “comunicación fluida y excelente”
entre los jefes militares fronterizos de las dos naciones, lo que en su opinión
ayudará a solventar el problema.
Antecedentes
Habitantes del
cantón Quipure habían denunciado, con anterioridad, incursiones de soldados hondureños
en el área. Según publicó LA PRENSA GRÁFICA el 17 de abril pasado, es común que
soldados hondureños deambulen por el lugar, y pobladores de la zona han mantenido
disputas con la jurisdicción hondureña La Virtud por diferencias en el manejo
del agua.
“Obviamente, es muy complicado decir que en una zona incursionaron
salvadoreños u hondureños porque son territorios recién delimitados en la frontera.
No hay una exactitud de dónde viene la sentencia”, asegura el vicecanciller
salvadoreño, Eduardo Cálix, quien afirma mantenerse a la expectativa de una respuesta
oficial del gobierno vecino.
“Esperamos todavía que nos digan con
exactitud qué es lo que ha sucedido en el lugar”, remató Eduardo Cálix.
El vicecanciller
de El Salvador, Eduardo Cálix, aseguró ayer que el Gobierno salvadoreño
envió, el viernes pasado, una nota pidiéndole explicación
a su similar hondureño sobre la supuesta incursión de militares
hondureños. Ya fue recibida por Cancillería hondureña.
Nuestro canciller ya se comunicó con su similar hondureño para decirle
que la nota iba en camino, recalcó Cálix.
Según
la información brindada por la Cancillería salvadoreña, el
documento narra los acontecimientos que relataron los pobladores del lugar durante
las entrevistas que emisarios del Gobierno hicieron el jueves pasado.
Le
pedimos a Honduras que nos confirme o no la versión de los locatarios,
apuntó Cálix, que espera que para hoy o mañana el gobierno
vecino ofrezca por vía oficial una explicación.
Se
quiso contactar a la Cancillería de Honduras, pero hasta la hora de cierre
de este periódico resultó imposible encontrar a cualquiera de sus
voceros.