1. ¿A qué edad ocurren más las hemorroides?
Generalmente
en las personas de mediana edad y mayores, pero también con alguna frecuencia
en las mujeres embarazadas.
2. ¿A veces desaparecen?
Usualmente
no. Por lo general son crónicas. Lo que pasa es que a veces se pueden irritar
y molestar más, o sea que pueden tener mejores o peores días. Me refiero tanto
a las hemorroides internas como a las externas.
Hay ciertas cosas
que pueden irritar las hemorroides internas y hacerlas sangrar o molestar más,
producir escozor: ciertos alimentos como las cosas picantes, el alcohol; también
lo puede producir el estreñimiento.
A veces, cuando las hemorroides
internas son muy grandes, se pueden salir, o sea, prolapsar. Una hemorroide externa
puede trombosarse, o sea, formarse en su interior un coágulo grande que hace que
se produzca una bola, y un dolor muy fuerte. Esto se puede tratar con cremas y
con baños de asiento, pero a veces hay que cortarlas para extraer el coágulo.
La operación, que es un tratamiento de emergencia, se hace en el consultorio médico.
3. ¿En qué casos se operan las hemorroides?
Las
hemorroides internas se operan cuando son muy grandes y están sangrando mucho
o se están prolapsando mucho. Las externas se operan cuando molestan mucho, cuando
producen un ensuciamiento persistente.
La operación
de hemorroides, tanto interna como externa, tiene un postoperatorio que es bastante
doloroso los primeros días.
Las hemorroides internas se pueden tratar
con distintas técnicas:
El procedimiento que más
se viene empleando desde hace unos 3 a 4 años es la ligadura. La misma consiste,
básicamente, en colocar unas bandas de goma alrededor de la hemorroides para estrangularla.
Es un poco molesto, pero mucho menos que la cirugía, y es muy efectivo; se realiza
en el consultorio médico y no requiere anestesia.
La coagulación con luz
infrarroja era un procedimiento que se usaba anteriormente; hoy no se emplea mucho
porque no es tan efectivo.
Cuando las hemorroides son muy grandes, muy
prolapsadas, se realiza una cirugía. También se procede de esa manera cuando están
presentes ambos tipos, o sea, hemorroides internas y externas, porque de esa manera
se corrigen ambos problemas a la vez.
Estos son los tratamientos
intervencionistas.
Cuando las hemorroides internas
son pequeñas, pues se aconseja comer fibra natural, como verduras y vegetales,
o suplementos de fibra, como el metamucil. También se recetan supositorios, generalmente
de cortisona, cuando dan comezón o están sangrando.
Y las hemorroides
externas pequeñas generalmente se tratan con cremas de cortisona o lidocaína (un
anestésico local) cuando están inflamadas o irritadas.
Las
hemorroides no necesariamente tienen que operarse; es más, la mayoría no termina
en operación.
En este momento no hay nada más para
tratarlas. Lo único que hay relativamente nuevo es lo de las bandas o ligadura.
Es un procedimiento muy sencillo que no requiere de muy alta tecnología.
Solo se necesita que el médico esté entrenado. Un cirujano de colon y recto debe
poder hacerlo. Esto empezó a hacerse hace unos 3 ó 4 años.