La
exodoncia o extracción quirúrgica es la intervención a través de la cual se elimina
una pieza dentaria o una parte de la misma por medio de técnicas más agresivas
que pueden incluir un tiempo más prolongado, destrucción y traumatismo en el hueso
y los tejidos blandos, ya que se necesita un campo operatorio más amplio, con
mayor visibilidad y, por lo tanto, con mejor acceso.
La cicatrización
de la herida operatoria es mejor que cuando se han producido desgarros, fracturas
del hueso alveolar o de las piezas dentarias mismas; cuando el intento de exodoncia
se ha efectuado convencionalmente.
La historia y el examen clínico
y radiológico son importantes para determinar si la extracción será convencional.
Si es difícil requerirá de un procedimiento quirúrgico. A partir de esto el profesional
valora la propia capacidad para realizar la técnica correcta o si debe remitir
al paciente a un cirujano bucal.
Pueden encontrarse en la práctica
diaria piezas dentarias que deben extraerse por motivos concretos y otros que
han sufrido intentos previos de extracciones fracasadas o restos radiculares (raíces).
Entre las indicaciones pueden mencionarse:
Dientes no erupcionados que están
en una posición anormal.
Dientes erupcionados con anomalías de posición
y situación.
Dientes pilares de prótesis que pueden o no tener pines que
debilitan la raíz.
Raíces dentarias fracturadas que pueden estar erupcionadas
o retenidas.
Dientes con caries muy extensas.
Dientes con grandes
reconstrucciones, cuya corona puede fracturarse con la utilización de fórceps.
Dientes
con anormalidades en sus raíces.
Anguilosis dentaria.
La
realización de una técnica quirúrgica en estos casos tiene como finalidad:
1.°
Ampliar el campo para facilitar el acceso o permitir un punto de apoyo para el
instrumental.
2.° Eliminar la cortical ósea externa (hueso) para vencer
posibles resistencias.
3.° Dividir el diente para extraer las raíces separadamente.
Posteriormente
el paciente recibe las indicaciones postoperatorias correspondientes basándose
principalmente en evitar enjuagues vigorosos, reposo parcial o absoluto, dieta
de preferencia líquida y licuada y una higiene oral adecuada para evitar futuras
infecciones.