La destrucción de los terremotos de 2001 coronó una serie de penurias que habían venido enfrentando los habitantes del caserío Puente Cuscatlán, en el cantón Condadillo, de Estanzuelas.
Primero fueron afectados directamente por la guerra. En 1984, la comunidad quedó desolada tras la voladura del puente. El suceso marcó las vidas de todos en la comunidad. Esto fue solo el presagio de los siguientes años de la guerra.
La cercanía con la presa hidroléctrica 15 de Septiembre hizo de la comunidad un constante campo de batalla. Con la llegada de la paz, se anticipaban mejores condiciones de vida, pero fue una vaga percepción. Los cambios nunca llegaron.
La situación económica de los habitantes siguió deteriorándose. La falta de oportunidades de trabajo orilló a muchos a emigrar. Después vino Mitch. La tormenta tropical fue la estocada a la incipiente actividad agrícola. Muchas de las áreas cultivadas fueron arrasadas por el río Lempa, cuyo caudal destruyó incluso el puente provisional.
Proyecto
Después de tanto tiempo y tanta eventualidad, ahora la comunidad avizora una oportunidad para desarrollarse plenamente. Con el apoyo de la Iglesia bautista, sus habitantes se han propuesto construir un parque ecológico al que denominarán parque de la Paz.
Magda Aguirre, misionera bautista, explicó que además de abrir un espacio de entretenimiento, se pretende crear las condiciones para que el parque sirva de marco para actividades productivas, en las que se empleen los miembros de la comunidad, integrada por 200 familias aproximadamente. Parte de la mano de obra será aportada por los pobladores.
Por el momento no se ha establecido el tiempo que llevará la construcción debido a las limitantes en cuanto a recurso económico.
Por el momento la Federación Bautista Internacional financiará gran parte del proyecto, solo para el levantamiento de un muro paralelo a la borda del río así como el emparejamiento de varias de las zonas adyacentes que fueron erosionadas por Mitch.
En total se prevé invertir 250 mil dólares, de un comité integrado por miembros de la Iglesia bautista en los Estados Unidos. Asimismo se gestionará ante varias instituciones del Estado, incluida la municipalidad de Estanzuelas.
Aguirre informó que ante la Comisión Ejecutiva del Río Lempa (CEL) ya se presentó la solicitud de apoyo. “El Sistema Nacional de Estudios Territoriales dijo que sí es viable hacer el parque en el lugar que se ha seleccionado”, apuntó.
“Estamos entusiasmados con el proyecto. Sabemos que los más beneficiados serán nuestros hijos que ahora tendrán un espacio para entretenerse sanamente y nosotros la oportunidad de mejorar económicamente”, comentó José Rogelio Pineda Villalobos, directivo de la comunidad.
Según el diseño del parque, tendrá dos canchas deportivas para la práctica del baloncesto y el voleibol. También habrá un área para retiros. Se instalarán quioscos para la venta de comida y artesanías, los cuales serán administrados por la comunidad. Los restos del puente destruido serán adecuados para instalar un mirador.