El futbolista argentino Carlos Azcurra, herido de gravedad de un balazo de goma disparado por la policía el domingo durante un partido de la segunda división de su país, experimentó una “evolución favorable” en las últimas horas.
De todos modos, el defensa del club San Martín de Mendoza permanece “con diagnóstico reservado” por las lesiones de consideración que sufre en el pulmón derecho y la zona hepática.
El jugador de 28 años dejó de ser asistido por un respirador artificial y se encuentra en cuidados intensivos.
Azcurra “ya comenzó a consumir líquidos y hará ejercicios respiratorios”, dijo el médico Luis Marengo.