El Olympique de Lyon logró ayer una espectacular goleada de 3-0 ante el Real Madrid en la jornada inaugural de la Liga de Campeones, donde el equipo francés explotó las enormes carencias defensivas de su rival, que entra en crisis muy temprano.
El conjunto francés dio una exhibición en la primera parte, donde consiguió todos sus tantos. Marcaron, Carew, Wiltord y Juninho, el mejor del partido, y el Real Madrid regresó a España avergonzado, con una goleada “galáctica” tatuada que abre heridas todavía sin cerrar.
Los hinchas franceses desplegaron una pancarta antes del comienzo: “Los leones histéricos bajarán los humos a los galácticos”, se leía. Más que una leyenda intimidante, resultó ser una sentencia premonitoria. El Olympique de Lyon no solo bajó los humos a los “galácticos”, sino que los humilló.
El equipo francés entregó el balón al Real Madrid, algo con lo que el equipo blanco no se suele sentir muy cómodo, a pesar de tener tanto delantero estelar. La idea del conjunto local era salir como flechas al contraataque, mientras el Real Madrid demostró problemas en la creación.
Luxemburgo, el técnico blanco, varió su estilo habitual al reforzar su centro del campo con la presencia de los musculosos Thomas Gravesen y Pablo García. Pero la pareja fracasó estrepitosamente y su defensa fue toda un canto al gol ajeno.
El Madrid comenzó con dos disparos de falta, de Beckham y de Roberto Carlos, que salieron cerca del palo de Coupet. Pero solo fue una ilusión, porque el Olympique de Lyon, liderado por un magnífico Juninho, se fue por el partido y encontró su premio a balón parado.
Las carencias
El equipo francés abrió la lata a los 20 minutos, en una jugada que expuso las alarmantes carencias defensivas que tiene el Real Madrid. Fue la jugada más simple del mundo: Juninho sacó una falta frontal hacia la cabeza del gigante John Carew, quien prolongó hacia atrás de cabeza para marcar el primero.
El segundo tanto francés llegó tres minutos después, en un nuevo error de la zaga madridista. Juninho lanzó una falta directa desde 30 metros y el balón pasó entre cuatro piernas del Madrid hasta terminar junto al palo derecho de Iker Casillas, cuya estirada fue inútil.
El Real Madrid se vino abajo y recibió el tercer gol a la media hora, en un nuevo error defensivo. El Olympique de Lyon aprovechó la autopista que fue la banda izquierda defendida por Roberto Carlos sin ayuda y Revelleire centró desde la línea de fondo, encontrando la pierna goleadora de Wiltord.
La humillación blanca pudo ser más grave si Juninho hubiera acertado con un penalti a los 40 minutos, tras una acción desmedida de Michel Salgado. Pero el brasileño cometió su único error de la noche y Casillas rechazó el lanzamiento.