La veda de atún que se ejecutó a escala internacional entre el 1.º de agosto y el 11 de septiembre pasado le está pasando la factura al Grupo atunero español Calvo.
La empresa anunció ayer que debido a esta veda tendrá que cerrar temporalmente las actividades de su empresa, ubicada en el complejo pesquero Punta Gorda, en La Unión.
Miguel Ángel Peñalba, gerente del grupo en el país, afirmó que la falta de materia prima —atún— generará un cierre que puede durar como mínimo 15 días y podría extenderse por un mes, mientras llegan los barcos con nueva pesca.
“No significa que estamos cerrando. Es solo una pausa porque tenemos el compromiso de continuidad con el país, pero no tenemos más remedio”, dijo el ejecutivo.
De acuerdo a las datos de la empresa, el cierre temporal afectará a cerca de 600 trabajadores, sobre todo del área de limpiado, corte y empacado del pescado. Sin embargo, para garantizar que esa mano de obra tenga un ingreso y que haya garantía de que estará disponible para el grupo atunero, la empresa dará anticipos a los afectados.
“Dependerá de lo que decida la dirección de recursos humanos, pero es para dar garantías, aunque nos estamos arriesgando nosotros a que no vuelvan”, agregó.
Mientras dure la suspensión de labores, Calvo funcionará con el personal de mantenimiento y limpieza, que suman cerca de 200.
Tras la veda, no solo la fábrica en el país se ha visto afectada. La ubicada en Ecuador, así como algunas de las fábricas atuneras en España también han tenido que cerrar o reducir operaciones mientras se superan los efectos de la veda.
El cierre de operaciones de Calvo en el país empieza este viernes.